Opinión

Eduardo Jairala Ferzán: Un “burrero” indomable

Silvio Devoto Passano

sidepaderby@hotmail.com

Baloncesto e hípica, sus dos grandes pasiones, con el primero vivió una amistad de muchos años, jugador de AJAE y dirigente de méritos a través de un par de décadas, con la segunda un matrimonio rumbo ya a sus bodas de Oro como propietario.

Asistente al “Santa Cecilia” poco menos desde sus inicios, se dio su primer gustazo con el bonito pero solo regular corredor de nombre Drigo y otra “chuzita” llamada Ártica a los que pronto agregó Brillantina.

Fue justamente con Drigo que su primogénito Jimmy se tomó la primera foto en el bellísimo paddock del hipódromo de Mapasingue, retornando a las gráficas recordatorios luego con el chileno Fácil, un hijo de Mío Sea y Pechista, que tras fracasar en su cuadra original, Chipipe, sufrió una total transformación al ser entregado a Carlos Leiva que lo llevo a ganar infinidad de carreras, entre ellos algunos clásicos de importancia. Con las incorporaciones de Palo Negro (Sertourius) y Astro (Aryes), la nueva cuadra “Tres Jotas”, antes “San Antonio” por su señor padre, Eduardo Jairala comienza a aparecer de manera cada vez más frecuente en el recinto de ganadores y la nueva blusa de los colores verde, amarilla, y rojo luce entre las más aplaudidas del medio local.

Acompañado ya de sus tres hijos mayores, Jimmy, Juan Eduardo y Javier, cuyas iniciales dieron lugar al nombre de la nueva caballeriza, Eduardo es fiel asistente a carreras, tanto en Guayaquil como en Salinas para la temporada invernal. Sus tres vástagos heredaron de su padre esa gran pasión por las carreras de caballos, por el fina sangre en sí, latente hasta el día de hoy en todos ellos y trasmitida a la tercera generación con los veinte nietos que reciben ahora el aporte de los primeros biznietos.

Presente en el Buijo.
Salvando la familia Aguirre, cuyo tronco don Juan X. Aguirre Oramas inculcó en sus treces hijos el amor a las carreras, no recordamos ninguna otra familia con tanta presencia en la hípica ecuatoriana. En son de broma algún día Manuel Adum dijo…. Ya los Jairala necesitaban de una tribuna propia y tiene algo de razón pues alguna vez llegamos a sumar más de treinta integrantes de la familia junto al palco 2 donde se reunían.

Siguiendo las huellas de los tres primeros “buenos caballos” de Eduardo, Fácil, Palo Negro y Astro, aparecieron con mayor calidad y presencia ejemplares de la talla de Victorioso, Papacito y Disney, que dieron muchas satisfacciones a nuestro personaje de hoy y animaron los más importantes clásicos en las diversas temporadas del “Santa Cecilia” y del “Costa Azul”.

Tanto Victorioso como Papacito ascendieron en su momento a lo más alto de la Tabla de Hándicap en base a sobresalientes triunfos en importantes carreras clásicas sobre distancias largas.

En más de una ocasión Eduardo fue miembro de la Junta de Comisarios, también Comisionado de carreras y Director por breve tiempo de S.A.N, empresa que administró el turf guayasense en buena parte de los años setenta.

También en el Buijo
Si en el hipódromo de Mapasingue lucieron buenos caballos del “Tres Jotas” hay que decir que no fueron menos lo alcanzado por ejemplares de dicha cuadra en el moderno Buijo, donde dos tordillos que deben considerarse entre los mejores stayers que iluminaron esa pista, nos referimos a Mustang Y Greg Barrón, que dominaron los clásicos de calendario con enorme suficiencia, dueños de los dos de una fulminante y sostenida atropellada que les permitiría descontar terreno de manera impresionante y pasar a ganar carreras de antología.

Generalmente Alberto Mora lució en el sillín de estos excelentes corredores que emocionaron a miles de asistentes al Buijo con brillantes actuaciones en carreras de aliento.

Sus hijos también hicieron historia en nuestra hípica
Declaramos que Eduardo Jairala aportó más que muchos al progreso de nuestro turf heredando a sus hijos su gran amor por el puro de carreras, no por el juego, habida cuenta que nunca lo vimos en una ventanilla de apuestas, su hobby son los caballos, vivir las carreras y punto.

Entre sus hijos el que más se adentró en el turf es el mayor Jimmy, que hizo sus primeros pininos con Haz de Luna a la que siguió Pitufina que mostro muy poco en la pista.

El primer stud de Jimmy por diez y seis años Locutor Hípico como aprovechado alumno de Danilo González y luego maestro de Mario Fabricio Paredes, se llamó “El Turf”, nombre de un programa que mantenía en TELECENTRO.

Luego Jimmy fundo el “David y Daniel” que se bautizó en el herraje de ganadores con una panameña de nombre La Misiva que debuto ganando el clásico “Filanbanco”. Vino luego la cubana Banderita y un nacional del “J.R. & S”. de nombre Bombardero que gano algunas carreras.

De ahí en adelante la nueva cuadra de la casaquilla rosado y negro ha activado, sin exagerar, con más de un centenar de caballos, muchos de ellos legítimos primera serie como Mapuche, Manhattan, Dan Killer, Versátil y Miss Vancouver.

También sus hermanos Eddie y Javier son dueños de cuadras importantes, “J.V.”, “Koktelitos” y “Papo” que vienen aportando de manera muy significativa a la buena marcha de nuestra hípica.

Presidentes de la Asociación de propietarios y criadores de caballos F.S.C. del Ecuador
No podemos pasar por el alto su paso por la institución que agrupa a propietarios y criadores de caballos en el país, a la que presidio en los inicios de los años ochenta con singular acierto.
Otro valioso aporte de Eduardo Jairala se dio con la traída de caballos de carreras al país, siendo posiblemente el turfman que mayor número de ellos incorporó a los diversos hipódromos guayasenses.

Ha sido realmente grato poner en blanco y negro, aún a riesgo de cometer imperdonables errores, la vida hípica de un turfman que viene aportando desde hace casi medio siglo como propietario, directivo, autoridad hípica y principalmente como gran aficionado viviendo en unión de sus hijos, nueras, nietos y bisnietos y de más de un sobrino el incomparable mundo de las carreras de caballos.

Salud Eduardo y que tu vida hípica sea tomado como ejemplo por muchos aficionados a carreras.

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