Economía

Ecuatorianos gastan de su bolsillo más $132 millones anuales para suplir el desabastecimiento de medicinas en la red pública de salud

En el último año, ese gasto aumentó un 40% debido a que el nivel de aprovisionamiento está entre el 60% y 70%.

Según un documento elaborado por el Ministerio de Salud, y que fue uno de los sustentos para la declaratoria de emergencia en el sector, el desabastecimiento de medicinas tiene una afectación económica directa para los pacientes y sus familias.

Esto se debe a que tiene que asumir, como gasto de bolsillo, buena parte de los componentes de las recetas para tratar sus patologías

“Frente a un nivel de abastecimiento de un 69% y 70% en medicamentos y dispositivos médicos, respectivamente, es previsible que se genere una reducción de la oferta de servicios de salud y como un resultado un gasto de bolsillo que ascenderá a $132,12 millones hasta finalizar 2022”, puntualiza el documento.

Ese nivel de gasto de bolsillo es 40,63% más que los $94 millones que se registraban antes del actual Gobierno.

Rosa Suasnavas, trabajadora de limpieza en una empresa, comentó que por una atención luego de una caída tuvo que desembolsar más de $50 de su bolsillo en un hospital público.

“Dicen que no tiene cosas básicas como analgésicos, pero la verdad es que si tienen, aunque prefieren guardarse para casos más graves. A la gente con enfermedades graves le toca padecer por conseguir lo que necesita para el tratamiento”, dijo.

Solo entre $50 y $100 de gasto para comprar lo que hace falta representa hasta más del 20% del presupuesto mensual para 8 de cada 10 ecuatorianos que ganan hasta $490. Si se sube el nivel de ingresos hasta $750 (90% de la población), el peso de ese gasto llega a más del 13%.

Dinero público
El problema del sistema de salud pública se viene acumulando y empeorando desde hace más de 8 años, según Beatriz Chiriboga, médica internista y especialista en administración pública, quien recalcó que se gastó mucho en proyectos mal planificados y ejecutados. “Se subieron las coberturas y las presiones por más recursos, entre otros temas. Eso creó un hueco de inversión y gastos de más de $4.000 millones que se viene arrastrando”.

Por eso, a pesar de tener un presupuesto de casi $5.000 millones para 2022, ahora el dinero no alcanza para todas las necesidades desatendidas durante mucho tiempo.

“El programa, por ahora piloto, de externalización de las farmacias, tiene un buen potencial si va de la mano de una depuración de todo el sistema y cambios estructurales para que el fondo de salud del IESS tenga un real y completo financiamiento. Cada dólar librado de la corrupción y la ineficiencia es un dólar que se puede reducir del gasto de bolsillo de los ciudadanos”, apuntó.

LA HORA consultó al IESS sobre qué medidas se han tomado y tomarán para optimizar los recursos escasos que tienen; además de cómo se lucha contra la corrupción en procesos y contrataciones. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición no ha habido respuesta.

Antes de su viaje a Panamá y Estados Unidos para tener reuniones con organismos multilaterales, el ministro de Economía, Pablo Arosemena, aseguró que se han establecido planes de pago para cubrir, al menos en parte, los recursos faltantes en el sistema público de salud.

Así, se prevé un primer desembolso adicional de $100 millones al Ministerio de Salud y otros $140 millones para pagar prestadores externos en el IESS. (JS)

Solo 8% de la Población Económicamente Activa tiene un seguro privado de salud o vida en Ecuador.
Ecuador está en el cuarto puesto en el gasto de bolsillo en salud
Según un estudio del Observatorio del Gasto Público de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Ecuador es cuarto país de la región donde las personas tienen que sacar más dinero de su bolsillo para conseguir una atención de salud medianamente adecuada.

Venezuela y Guatemala encabezan la lista con un gasto directo de los ciudadanos de entre 84,33% y 62,22% de la receta o procedimiento en el sistema público. En tercer lugar, está Paraguay con el 52%. En el caso de Ecuador, el gasto de bolsillo llega hasta el 45% del costo del servicio público.

“El gasto que sale de los decrecientes presupuestos familiares se va a la adquisición de medicamentos, copagos, consultas en el sistema privado, compra de insumos, tasas de seguros privados, deducibles, entre otros”, dice el estudio.

El problema se agrava porque al no tener el dinero suficiente para atenderse en el sector privado, más del 60% de las familias posponen las citas médicas, los exámenes y las atenciones. Esta realidad da como resultado que cada vez más personas acudan al médico cuando sus enfermedades están muy avanzadas y tienen complicaciones graves.

 

 

Diario La Hora