Economía

Ecuador y su tortuoso camino hacia el libre comercio

Alcanzar acuerdos comerciales con otros países ha sido un camino de obstáculos para Ecuador. El de China ahora tambalea en la Asamblea.

Durante las últimas dos décadas, las negociaciones de acuerdos comerciales entre Ecuador y sus principales socios comerciales han sido complejas y en algunos casos infructuosas. Con Estados Unidos, luego de más de dos años de negociaciones, el acuerdo se cayó.

Con la Unión Europea, fue una negociación extensa, que llegó a suspenderse por dos años, hasta que por fin se concretó. En el caso de China, actualmente el primer mercado de las exportaciones no petroleras de Ecuador, el acuerdo se firmó en mayo de 2023, pero aún no se aprueba en la Asamblea Nacional y hay dudas de que esto se logre y no entre en vigencia el acuerdo.

Para Grace Jaramillo, profesora de Relaciones Internacionales y Políticas Públicas en la Universidad de British Columbia, en todos los casos, el problema fundamental es que los acuerdos comienzan a negociarse por pedido del sector empresarial, sin haberse socializado con otros actores importantes.

Jaramillo hace referencia a actores de la sociedad civil como sindicatos, agricultores, manufactureros y el movimiento indígena. «Se empieza a negociar antes de un consenso mínimo con productores nacionales, esto hace que luego el rechazo se vuelva ideológico», explica. Con México, aunque es un mercado más pequeño, tampoco se concretó el acuerdo y quedó suspendida la negociación a finales de 2022.

El representante para Quito de la Corporación de Promoción de Exportaciones e Inversiones del Ecuador (Corpei) y exministro de Comercio Exterior, Francisco Rivadeneira, recuerda que antes de intentar negociar con Estados Unidos, Ecuador tenía muy poca experiencia en estos temas.

Sin embargo, destaca dos hitos importantes: el ingreso al Pacto Andino, en 1969, posteriormente denominado Comunidad Andina, y la adhesión de Ecuador a la Organización Mundial del Comercio (OMC), en 1995, siendo además el primer país en hacerlo. A continuación un análisis de los principales acuerdos comerciales que ha negociado Ecuador en los últimos 20 años:

Estados Unidos

El proceso de negociación entre Estados Unidos y Ecuador comenzó desde finales de 2003. El objetivo Estados Unidos era alcanzar un acuerdo en bloque, que incluyera a Colombia y Perú, pero terminó en acuerdos bilaterales.

Solo los dos países vecinos alcanzaron a firmar tratados de libre comercio (TLC) con Estados Unidos; primero Perú, en diciembre de 2005, y luego Colombia, en 2006. Eso dejó en desventaja a Ecuador, que hasta ahora no ha podido concretar un acuerdo con ese país. El TLC con Ecuador incluía 19 mesas de negociación.

Las rondas comenzaron formalmente desde mayo de 2004, con el objetivo de que se cerraran en abril de 2005. Sin embargo, hasta finales de ese año no había un consenso en tres mesas: Derechos de Propiedad Intelectual, Agrícola y Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, explica un artículo académico de la revista Íconos, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), de enero, de 2006.

Y el acuerdo se cayó finalmente en 2006. En agricultura, uno de los temas sensibles que alargó la negociación era la importación de patas y vísceras de pollo desde Estados Unidos, por el temor de que esto afectara al comercio local.

Por otro lado, en la mesa de propiedad intelectual, hubo temores para la industria farmacéutica local y la comercialización de medicamentos genéricos, que son más baratos y asequibles. En 2005, hubo distintas movilizaciones de grupos sociales en contra del TLC, que confluyeron con la destitución del expresidente Lucio Gutiérrez, en abril de 2005, recuerda Grace Jaramillo.

Y con la llegada de Alfredo Palacios a la Presidencia, añade Jaramillo, también se pusieron al frente de distintas funciones actores políticos de izquierda que se oponían a un TLC con Estados Unidos, entre ellos Rafael Correa, quien ocupó el Ministerio de Economía durante tres meses.

Otro tema que jugó en contra del TLC fueron que cambiaron las reglas en Ecuador para la participación de empresas extranjeras en los sectores de minería y petróleo, lo que llevó a la culminación del contrato con la multinacional estadounidense Occidental Petroleum Corporation (Oxy).

Este fue el punto final que hizo caer las negociaciones comerciales entre ambos países. Durante Gobiernos sucesivos, Ecuador ha intentado retomar un nuevo proceso de negociación con Estados Unidos, pero hasta ahora no ha sido una prioridad para Estados Unidos.

Al momento, Ecuador busca la aprobación del proyecto de ley de Innovación y Desarrollo en Ecuador (IDEA) en el Congreso estadounidense. Con esta propuesta de ley se busca otorgar preferencias arancelarias unilatelares a productos ecuatorianos para su ingreso a Estados Unidos.

Rivadeneira y Jaramillo coinciden en que es probable que esto no se apruebe en el corto plazo, porque Ecuador no es una prioridad para Estados Unidos en estos momentos, dentro de su agenda internacional y local. Lo único que podría abonar en ese objetivo es la intención de Estados Unidos de colaborar por resolver los problemas de narcotráfico en Ecuador.

Unión Europea

La Unión Europea (UE) también tuvo la intención de negociar un acuerdo con la Comunidad Andina, pero finalmente se hizo con los países interesados: Perú, Colombia y Ecuador, y Bolivia como observador.

La primera ronda de negociaciones comenzó en 2007 y el acuerdo se firmó finalmente en 2016. Pero estas negociaciones fueron suspendidas entre 2010 y 2012, durante el Gobierno de Rafael Correa, por decisión de Ecuador.

Mientras que Colombia y Perú ya habían logrado firmar un acuerdo con el bloque político, lo que tiempo después les facilitó la eliminación de la visa Schengen. Con eso, al igual que lo que pasó con Estados Unidos, Ecuador quedó en desventaja frente a sus vecinos.

Para 2011, Francisco Rivadeneira estaba al frente del Viceministerio de Comercio Exterior y formó parte del equipo que en 2012 se sentó a negociar nuevamente con la Unión Europea. Finalmente, las negociaciones se cerraron con éxito en 2014, aunque entró en vigencia en enero de 2017.

Uno de los puntos sensibles dentro de este acuerdo era que Ecuador lograra los mismos beneficios arancelarios que Colombia y Perú para el banano ecuatoriano. Finalmente, este producto ingresó al bloque con las mismas preferencias arancelarias otorgadas a esos países.

Rivadeneira aclara que la visa Schengen no era un tema de la negociación, pero las demoras de la negociación comercial sí afectaron a que se alcanzara ese objetivo. «La situación migratoria en la Unión Europea cambió radicalmente, aumentó la migración desde África, y ya no hay la disposición de eliminarla», dice.

México

Otro de los principales acuerdos que Ecuador no logró concretar, después de cuatro años de negociación, es el de México. Se trató de una de las principales metas de los gobiernos de Lenín Moreno y Guillermo Lasso.

¿Qué pasó? Los dos países no alcanzaron un consenso sobre el ingreso en el tratado del camarón y el atún de Ecuador, dos productos estrella de la canasta exportable del país. «Buena noticia también es que no firmamos el acuerdo comercial con Ecuador, porque querían que incluyéramos el atún y el camarón, y no se firmó, o sea, para beneficio de los pescadores de Sinaloa», dijo el presidente de México, Andrés López Obrador.

Lo hizo el 14 de noviembre de 2023. Fue lo último que se supo sobre el tratado entre los dos países. Para Ecuador, la firma de un tratado con México tenía como objetivo ser miembro pleno de la Alianza del Pacífico.

Se trata de un bloque comercial considerado la octava economía mundial, porque representa el 43% del Producto Interno Bruto (PIB) de Latinoamérica. Ecuador también estaba interesado en ser miembro pleno de la Alianza del Pacífico debido a que resulta la puerta de entrada a “Asia Pacífico”, a través de otros bloques como la Asociación de Países del Sudeste Asiático (Asean).

China

Aunque se alcanzó la firma de un acuerdo comercial con China en mayo de 2023, no hay certeza de que entre en vigencia, por la oposición actual a este acuerdo en algunas bancadas de la Asamblea Nacional. China es el primer mercado de las exportaciones no petroleras de Ecuador, siendo el camarón el principal producto que llega a ese mercado.

Entre enero y noviembre de 2023, el valor de las exportaciones a China alcanzó los USD 4.747 millones y podría crecer en USD 1.000 millones adicionales en los tres primeros años del acuerdo. También es el principal mercado desde donde las industrias ecuatorianas importan sus insumos, que podrían importarlos sin aranceles.

Entre los productos están: omo semillas, fertilizantes, químicos, tractores, insumos médicos, medicamentos, vacunas. Jaramillo considera que no hubo un diálogo transparente sobre los beneficios de ir a negociar este acuerdo.

Este acuerdo se negoció en apenas 10 meses, pero en parte esto se explica porque no es un TLC como otros, aunque se denomine de esa manera. Es un acuerdo de complementación económica, aclara Jaramillo, que se enfoca principalmente en desgravaciones arancelarias. No incluye otros temas, como propiedad intelectual, servicios o compras públicas, como otros acuerdos más amplios.

Jaramillo ve bajas posibilidades de que el acuerdo se apruebe en la Asamblea, porque no parece ser una prioridad del Gobierno y, por tanto, no ha conseguido las alianzas necesarias. De no avanzar, la politóloga ve muy difícil que se renegocie un acuerdo comercial con una potencia como China, y cree que ese país tomará distancia de Ecuador y no le otorgará a futuro beneficios de acceso a mercado.

«No es serio negociar un tratado y luego decir que todo está mal. El momento era antes, durante la negociación, ahí debieron ponerse las alertas», dice Jaramillo.  Rivadeneira cree que los consensos están divididos en la Asamblea sobre este tema, pero no descarta que logre aprobarse. Pero coincide con Jaramillo de que en caso de que no ocurre, es muy difícil que China vuelva sentarse en un futuro a negociar con Ecuador.

«El acuerdo está bien negociado, genera más oportunidades que riesgos para el país. Y los riesgos, como los temas ambientales, pueden ser mitigados, porque este acuerdo no sustituye los mecanismos de la OMC que restringen la importación de ciertos productos perjudiciales», explica Rivadeneira.

Por:  PRIMICIAS