Economía

Ecuador vuelve a mirar a China como fuente de recursos

El Gobierno busca renegociar la deuda vigente y que el dinero chino vuelva a financiar obras como los arreglos en Coca Codo Sinclair.

A inicios de febrero de 2022, el presidente de la República, Guillermo Lasso, realizará una visita oficial a China. Esa visita tiene, al menos, cuatro metas económicas, que no solo se remiten a renegociar la deuda de más de $5.000 millones con ese país asiático.

El Primer Mandatario ecuatoriano también buscará convencer al presidente chino, Xi Jinping, de que vuelva abrir la llave del financiamiento (nos concedan nuevos créditos); y ayude en la solución de problemas como el peligro latente de que la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair colapse, entre otros asuntos.

Esos objetivos estarán bajo el escrutinio público, de acuerdo con Beatriz Morales, economista, debido a que entre 2007 y 2020, el dinero chino financió proyectos en toda América Latina; pero lo hizo a través de mecanismo corruptos y atando todo con empresas de ese mismo país asiático.

» Si ahora se vuelve a ver a China como una fuente de financiamiento, no se pueden permitir los mismo mecanismo corruptos que dejaron sobreprecios, obras de mala calidad y deudas caras que pagar», acotó.

Más tiempo para pagar
En primer lugar, el Primer Mandatario ecuatoriano tiene en la mira conseguir un nuevo cronograma de pagos para la deuda vigente con China, la cual asciende a $5.016 millones. De ese total, durante el actual periodo de Gobierno, es decir, hasta 2025, se tendrá que pagar $3.161 millones en vencimientos.

Esos pagos son una pesada carga para el limitado presupuesto estatal, debido a que cada mes hay un déficit de entre $250 millones y $400 millones. Por lo que un nuevo acuerdo, con más tiempo para pagar, daría un respiro.

Ese nuevo acuerdo también debe incluir la ampliación de los plazos para la entrega de más de 274 millones de barriles de crudo. Ese compromiso es el legado de las llamadas preventas petroleras heredadas del correísmo.

Entre 2009 y 2016, el Gobierno de Rafael Correa consiguió créditos a cambio de comprometer una importante parte de la producción de crudo de los siguientes años.

En el Gobierno de Lenín Moreno se habló, en varias ocasiones, de renegociar la deuda china, pero nunca se concretó nada.

Nuevos créditos para obras
A finales de 2021, Lasso anunció que Ecuador volvería a emitir bonos en los mercados internacionales en el primer trimestre de 2022. Se necesitan alrededor de $7.500 millones de nueva deuda para cerrar las cuentas fiscales de este año.

Sin embargo, la emisión de bonos es un mecanismo caro, con una tasa de interés de al menos el 10%, debido a que la economía ecuatoriana está en el grupo de más baja calificación crediticia y más alto riesgo país dentro de América Latina.

En ese escenario, tanto el canciller, Juan Carlos Holguín, como el subsecretario del Gabinete presidencial, Francisco Briones, ha reconocido que China vuelve a ser una opción para conseguir financiamiento para obras y otras necesidades.

Corregir o reemplazar obras mal hechas
Durante la década correísta, siete de las ocho hidroeléctricas que se construyeron en Ecuador fueron financiadas con créditos chinos. Esos créditos estuvieron atados a que empresas de ese país asiático fueran los constructores.

Los resultados estuvieron muy lejos de lo esperado, y a los altos precios y la corrupción, se sumaron incluso infraestructuras de mala calidad y con alto riesgo de colapso.

Uno de los casos emblemáticos de esas inversiones es la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair. No solo que el material de los distribuidores tiene fallas y ha producido miles de fisuras; sino que también crece la posibilidad de que todo se venga a bajo como consecuencia de los problemas de erosión regresiva en el río Coca.

En teoría, la constructora china Sinohydro y el Gobierno de ese país deberían asumir los costos de solucionar los costos de un proyecto mal planificado y ejecutado; pero Lasso no pedirá indemnizaciones, sino que buscará que Xi Jinping apruebe financiamiento barato.

Ese financiamiento iría a arreglar los problemas del proyecto, o si no hay espacio para eso, avanzar en la construcción de una nueva hidroeléctrica que, según estimaciones preliminares, no costaría menos de $840 millones.

Frenar la corrupción en la comercialización internacional de crudo
Desde la Comisión de Fiscalización de la Asamblea, presidida por Fernando Villavicencio, se ha avanzado en la investigación de los perjuicios al país de las preventas petroleras firmadas con Petrochina.

Cada vez hay más evidencias de que las pérdidas superan los $3.000 millones; y el presidente Lasso pedirá que el Gobierno chino ayude a desentrañar la trama de corrupción y sus beneficiarios.

Esto es importante porque uno de los principales operadores ecuatorianos en esa trama es Enrique Cadena Marín. Este personaje, según las investigaciones de asesores cercanos al Primer Mandatario ecuatoriano, continúa operando en el comercio internacional de crudo y tiene influencia en la empresa pública Flota Petrolera Ecuatoriana (Flopec).

En este sentido, el objetivo final es que la cooperación china ayude a desactivar todas las conexiones corruptas que todavía persisten en el sector petrolero. (JS)

 

 (lahora.com.ec)