Economía

Ecuador tiene un costo de endeudamiento hasta cuatro veces más alto que otros países de la región

Con un riesgo país de más de 1.400 puntos, Ecuador es uno de los países más riesgosos para la inversión y al que le resulta más caro buscar financiamiento para su presupuesto estatal.

El primer golpe vino del paro violento de junio de 2022; pero luego la incertidumbre sobre el precio del petróleo y la inestabilidad política han puesto en jaque los proyectos del Gobierno de Guillermo Lasso con respecto a inversiones y financiamiento barato.

Con un riesgo país que actualmente está en los 1.474 puntos, la economía ecuatoriana se ve de frente con un gran problema. El costo de endeudarse llega a ser hasta cuatro veces mayor que en el resto de países de la región, sin tomar en cuenta casos más críticos como Argentina y Venezuela.

En pocas semanas, la tasa de interés de la deuda externa pasó de un máximo de 15% a 10,85%; mientras en Colombia no llega al 8%, en Perú no supera el 6%, y en Bolivia está en alrededor del 10%.

En este contexto, según Andrés Rivas, economista, se vuelve completamente prohibitivo solo pensar en emitir bonos de deuda en los mercados internacionales porque el peso de los pagos sería excesivo; pero además, los altos niveles de riesgo país y tasas de interés para financiamiento son un real desincentivo para que inversionistas privados busquen oportunidades en el país.

» El país no puede crecer buen ritmo, ni aumentar el empleo adecuado sin capitales extranjeros. El mercado ecuatoriano se está quedando sin impulso y se está empobreciendo después de años de malos manejos y una pandemia que trastocó todo», puntualizó.

Rivas recalcó que el Gobierno de Lasso, a pesar de su discurso pro empresarial, no ha podido dar el salto a convertirse en un foco que atraiga los enormes capitales que están saliendo de otras economías de la región. Además, Ecuador no se puede quitar de encima la fama de ser un pagador incumplido luego de incontables cesaciones de pago o default durante su vida como país.

Cada 1% que aumenta el costo del endeudamiento significa entre $5o0 millones y $1.000 millones que se dejan de generar en el mercado interno para que las empresas crezcan y los ciudadanos tengan más ingresos.

El ministro de Economía necesita desesperadamente que se concluya con éxito el actual acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). No solamente para obtener $700 millones adicionales hasta finales de 2022; sino también para seguir recibiendo financiamiento de los multilaterales durante 2023. Ese financiamiento es el único a tasas bajas al que puede acceder el país.

El Gobierno apunta a reducir el gasto improductivo durante el próximo año; pero incluso si logra ese objetivo, las necesidades de nueva deuda seguirán siendo mayores a los $5.000 millones anuales. (JS)

 

 

Diario La Hora