Economía

Ecuador se une a la lucha contra la deforestación para mantener sus exportaciones a la UE

Desde el 29 de junio de 2023, un nuevo reglamento ha entrado en vigor en la Unión Europea (UE), marcando un paso importante  en la lucha global contra la deforestación y la degradación forestal.

 

Este reglamento establece normas vinculantes para los operadores y comerciantes de la UE que comercializan o exportan productos como madera, caucho, ganado, café, cacao, aceite de palma y soja.

Según esta normativa ambiental europea, todos los países, incluido Ecuador, tienen la obligación de cumplir con estas regulaciones antes de diciembre de 2024. Esto implica que los productos que ingresen al mercado europeo, sin importar su país de origen, deben cumplir con criterios estrictos de sostenibilidad y no contribuir a la deforestación. Los operadores y empresas que deseen exportar productos sujetos a esta normativa a la Unión Europea deben demostrar que dichos productos han sido producidos de manera sostenible.

Ecuador, como importante exportador de cacao, café y palma, se enfrenta al desafío de adaptarse a los requisitos establecidos en esta normativa para poder seguir accediendo al mercado europeo de manera competitiva. El Reglamento 1115 aprobado por la Comisión Europea prohíbe la importación de siete materias primas procedentes de áreas deforestadas, lo que resalta la importancia de que Ecuador implemente medidas adecuadas para garantizar el cumplimiento de estas regulaciones.

Las negociaciones entre la UE y Ecuador sobre regulaciones destinadas a abordar la deforestación cobran especial relevancia debido al impacto directo en las exportaciones ecuatorianas y en la economía del país. Se espera que ambas partes busquen un equilibrio entre la protección del medio ambiente y la preservación de los medios de vida de los productores ecuatorianos.

Estas discusiones ofrecen una oportunidad para fortalecer la cooperación entre la UE y Ecuador en la lucha contra la deforestación y el cambio climático. Iniciativas conjuntas de monitoreo forestal, intercambio de conocimientos y tecnología, así como programas de desarrollo sostenible en comunidades afectadas, podrían ser parte de este esfuerzo colaborativo.

Fuente:  EL PRODUCTOR