Economía

Ecuador pone a prueba su nuevo poliducto de 215 kilómetros que cambiará el modelo de transporte de combustibles

La terminal La Troncal tiene capacidad para almacenar 160.000 barriles de combustibles y 3.000 toneladas métricas de GLP.

LA TRONCAL. Ecuador realizó este viernes la primera prueba oficial de carga y descarga del primer tramo del poliducto Pascuales-Cuenca, que permitirá abastecer de combustibles al sur del país y evitará el riesgo del transporte por carreteras de los derivados de petróleo.

El vicepresidente de la República, Jorge Glas, recorrió la Terminal La Troncal, en la provincia de Cañar (sur), una de las siete estaciones a lo largo de los 215 kilómetros del poliducto y constató la primera prueba de carga y despacho de gas licuado de petróleo (GLP), diésel y gasolina, que se realizó de manera exitosa.

“Esta es una megaconstrucción que representa el nuevo modelo logístico de transporte de combustibles. Este poliducto genera ahorros operativos al país y representa la seguridad logística para la distribución de combustibles para 2,8 millones de ecuatorianos de siete provincias”, explicó el segundo mandatario durante su recorrido por la terminal de La Troncal.

El poliducto tiene dos tramos. El primero parte de Pascuales, en la ciudad costera de Guayaquil, con una extensión de 103 kilómetros hasta llegar a la terminal de La Troncal, y el segundo va desde esta instalación, pasando por tres estaciones de bombeo, hasta llegar a la ciudad andina de Cuenca (sur), con una extensión de 112 kilómetros.

La terminal La Troncal tiene capacidad para almacenar 160.000 barriles de combustibles y 3.000 toneladas métricas de GLP. La terminal de Cuenca, que será el destino final de los combustibles, tendrá una capacidad de almacenamiento 200.000 barriles de combustibles y 6.400 TM de GLP.

Una vez que se ponga en marcha la totalidad del proyecto, Ecuador ahorrará 25 millones de dólares anuales por servicio de transporte de combustibles y evitará el riesgo en las carreteras por el fin del uso de unos 200 tanqueros.

Técnicos de Petroecuador, también han estimado una reducción de emisiones de CO2 de 2.685 toneladas métricas por año.

Este megaproyecto, que tiene una inversión de unos 570 millones de dólares, está previsto inaugurarse a fines de junio próximo. Se beneficiarán directamente los habitantes de las provincias sureñas de El Oro, Azuay, Cañar, Loja, Zamora  Chinchipe y Morona Santiago.

Glas explicó que este nuevo modelo de gestión de transporte de combustibles responde a una planificación estratégica, pues el poliducto Pascuales-Cuenca se conectará con la terminal de Monteverde, en la provincia costera de Santa Elena, que a través de un gasoducto de 140 kilómetros lleva GLP hasta Pascuales (Guayaquil) y desde allí hasta Cuenca; y también se conectará en el futuro con la proyectada obra de la Refinería del Pacífico, en la provincia de Manabí.

“Esto es lo que la oposición llama gasto público. Antes éramos el Ecuador de los apagones, ahora somos el Ecuador de las hidroeléctricas, de las carreteras, de las megaconstrucciones”, enfatizó Glas, al señalar que solo con la operación de las ocho hidroeléctricas, cuyas construcciones están por culminar, el Ecuador ahorrará unos 1.300 millones de dólares anuales.

Por su parte, el ministro coordinador de Sectores Estratégicos, Rafael Poveda, hizo énfasis en el cambio de época que vive el país. “Este es un nuevo hito en la historia energética del país”, expresó, al indicar que la obra del poliducto está en un 97% y actualmente está en la etapa de pruebas para ajustar los últimos detalles. (ANDES/La Nación)