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En el Ecuador no existe “hiperpresidencialismo” según expertos constitucionalistas

El sistema de gobierno ecuatoriano no ha cambiado desde que Ecuador es República y tampoco lo hizo en la última Asamblea Constituyente que reformó la Carta Magna ecuatoriana

QUITO. Uno de los cuestionamientos de varios aspirantes a Carondelet es la existencia de un supuesto “hiperpresidencialismo” en el Ecuador, un país que se rige, según la Constitución vigente desde 2008, por un sistema de gobierno presidencial, porque “el primer mandatario es el jefe del Estado y del Gobierno, y el responsable de la administración pública (Art. 141)”.

La norma suprema del Estado señala también que “la soberanía radica en el pueblo, cuya voluntad es el fundamento de la autoridad y se ejerce a  través de los órganos del poder público y de las formas del participación directa (Art. 1)”.

Sin embargo, para candidatos como Cynthia Viteri, del Partido Social Cristiano, la normativa constitucional debe cambiar para “acabar con el hiperpresidencialismo” que, según dicen, existe en el Ecuador. El mismo criterio tienen los candidatos Washington Pesántez (MUE); Abdalá Bucaram Pulley ((Fuerza Ecuador); Guillermo Lasso (CREO) y Paco Moncayo (ANC) y plantean hacer reformas para cumplir su objetivo, en caso de llegar a la Presidencia en las elecciones generales de 2017.

El llamado hiperpresidencialismo o neopresidencialismo es un régimen de gobierno según el cual el poder Ejecutivo posee preeminencia sobre el resto de los poderes del Estado, algo que según constitucionalistas, no existe en Ecuador.

El sistema de gobierno ecuatoriano no ha cambiado desde que Ecuador es República y tampoco lo hizo en la última Asamblea Constituyente que reformó la Carta Magna ecuatoriana, la Constitución de 1998 ya planteaba una forma de gobierno presidencial y establece similares atribuciones a las establecidas con la nueva Constitución.

El secretario general de la Presidencia, Cristian Castillo, manifestó a la Agencia Andes, que en la última década se ha garantizado en el Ecuador el respeto a la Constitución y a la independencia de todas las funciones del Estado, y que eso se ha expresado en libertad de acción de cada función y en los concursos públicos que se han efectuado para elegir autoridades con el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social.

Los cuestionamientos de varios candidatos de oposición se deben, a criterio de Castillo, a que “tenemos a una oposición ávida por recuperar el poder en beneficio de sus intereses personales, como cuando gobernaban desde las oficinas de los dueños de los bancos con una Constitución redactada a puerta cerrada en un cuartel militar o con pactos como el de la ‘regalada gana’”, dijo Castillo.

Dijo que quienes afirman que en el país existe “hiperpresidencialismo” olvidan los conceptos de gobernabilidad y de gobernanza. “Hay una desmemoria selectiva tanto de opositores como de sus medios de comunicación que sin ninguna vergüenza hablan de concentración de poderes pero olvidan las épocas más turbulentas y turbias que vivió el país. Sus mentores los acostumbraron y adoctrinaron a creer que para gobernar se requería inestabilidad y reparto”, puntualizó Castillo.

Además, sostuvo que con el fin de pasar a segunda vuelta, los candidatos de la oposición pretenden encasillar al movimiento de gobierno y a funcionarios de gobierno, incluido el jefe de Estado, en una imagen de autoritarismo. “Eso demuestra con claridad la falta de propuestas”, añadió.

El secretario general de la Presidencia comentó que la nueva Constitución garantiza que no se designen funcionarios “a dedo” desde la Asamblea, como ocurría antes del 2008. “Nos convencían que estaba bien y nos inmovilizaban. Ahora que los procesos son abiertos, públicos, y no dependen de una autoridad sino del control y evaluación social, consideran que eso es hiperpresidencialismo”, manifestó Castillo.

Cambiar el sistema de gobierno requeriría convocar a una asamblea constituyente que reforme la Constitución

El constitucionalista Rafael Oyarte dijo que la Carta Magna de 2008 no es “hiperpresidencialista”, que sí tiene un presidencialismo fuerte, lo mismo que la del 1998. Básicamente, dijo, que ambas constituciones señalan lo mismo, respecto a las atribuciones del Presidente, pero lo que ha cambiado, es que se le han reducido facultades al poder Legislativo.

“Hasta la Constitución de 1998, el poder Ejecutivo era muy débil en relación al Legislativo, que podía botar ministros por lo que sea, no diría que ahora hay un hiperpresidencialismo, no lo hubo antes ni después. Aquí el presidente de la República ejerce el poder que le dejan ejercer, eso es lo que pasa, otros ha querido y no lo han logrado. Este mandatario (Rafael Correa) lo logró y  entonces ha sido objeto de cierta envidia” explicó Oyarte.

El jurista consideró que se trata de una propuesta demagógica y dudó que “algún político ecuatoriano en sus cabales quiera realmente cambiar esa norma”, porque, el presidente de la República tiene la última palabra en lo que debe decir una ley.

“Primero veré un burro volando, antes que alguien quite esto. Respecto al poder de veto que tiene el presidente de la República, cuál de los candidatos va a decir: voy a volver al sistema previo cuando quien decidía qué dice una ley era el Legislativo”, sostuvo el experto constitucional mostrando su incredulidad sobre la propuesta de los candidatos.

Patricio Sánchez, Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Central del Ecuador, afirma que en Ecuador no existe la figura de “hiperpresidencialismo”, porque la Constitución es muy clara y ahí están determinadas las funciones que tiene el presidente de la República.

“Correa se presentó como candidato para la reelección, el ganó, y en consecuencia de acuerdo con la Constitución de la República no habría hiperpresidencialismo y cada función del Estado cumple con sus actividades determinadas”, explicó Sánchez.

Sin embargo, dijo, si se pretende cambiar la forma de gobierno o las funciones del Ejecutivo pasarlas a la Legislatura, “desde el punto de vista jurídico se necesita una Asamblea Constituyente que funcione a la par de la Asamblea Nacional, lo cual, implicaría un gasto adicional para el Estado ecuatoriano”, comentó Sánchez.

Las facultades del Presidente, según la Constitución de 2008:

Según el artículo 147 de la Constitución redactada en Montecristi, entre las atribuciones y deberes del Presidente se encuentran: presentar al momento de su posesión ante la Asamblea los lineamientos fundamentales de las políticas y acciones que desarrollará durante su ejercicio, presentar anualmente a la Asamblea Nacional el informe sobre el cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo,  enviar a la Legislatura la proforma del Presupuesto General del Estado para su aprobación, así como también, participar con iniciativa legislativa en el proceso de formación de las leyes.

El presidente según la Constitución de Montecristi tiene la facultad de sancionar los proyectos de ley aprobados por la Asamblea Nacional y ordenar su promulgación en el Registro Oficial.  Además de expedir los reglamentos necesarios para expedir las leyes sin alterarlas ni contravenirlas.

Además, define la política exterior, puede convocar consulta popular en los casos previstos en la Constitución y ejercer la máxima autoridad de la Policía y las Fuerzas Armadas. Y determina las políticas públicas de la Función Ejecutiva. (ANDES/LA NACIÓN)