Opinión

 Ecuador necesita más donantes de sangre

Daniel Tristancho/Guayaquil.

Pasante de la Universidad Casa Grande

daniel.tristancho@casagrande.edu.ec

Ecuador nunca se ha caracterizado por un país que ha interiorizado dentro de su sociedad la importancia que la donación de sangre tiene para toda la línea de salud. La cantidad de pintas que se registraban anualmente nunca habían alcanzado a llegar a la media que se recomienda para todos los países. No obstante, la pandemia del Covid-19 ha disminuido aún más la cantidad de donantes que se acerca a los puntos de la Cruz Roja y el banco de sangre, generando así un desabastecimiento que arriesga con quitarle a los médicos la oportunidad de salvar vidas.

En los años anteriores, los puntos de donación ubicados afuera de universidades y hospitales representaban una gran porción de todos los donantes. Sin embargo, con las universidades cerradas y los hospitales convertidos en una de las principales fuentes de contagio, el registro de donaciones es cada vez más corto, hasta el punto en el que personal del Banco de Sangre le ha revelado al Diario Expreso que ahora ya no tienen suplementos para asegurar 7 días sin donaciones, sino que toda pinta que entra sale el mismo día.

Esto es más que preocupante. Nos encontramos en la época más dura para la salud pública. La donación de sangre es esencial para llevar a cabo trasplantes de órganos, procesos quirúrgicos, tratar quemaduras, diferentes tipos de anemia y de cáncer.

Por otro lado, las medidas de seguridad aplicadas en los puntos de vacunación son rigurosas y eliminan el riesgo de contagio. A esto se suman beneficios de la donación de sangre como la mejora del flujo sanguíneo, la eliminación de grasa en el cuerpo, reducción de riesgo de tener un paro cardíaco, depuración de triglicéridos y un conjunto de beneficios que las entidades de salud otorgan.

Si eres una persona joven, que tenga buena salud y quiera ayudar a salvar vidas, esta es una de las mejores maneras de hacerlo. Otorgarle un poco de tu fuerza a otra persona que la necesita desesperadamente para reponerse es un acto noble y, tanto tu cuerpo como la sociedad, te lo agradecerán enormemente y recompensará, con una mejora de tu salud y dándote prioridad si en algún momento estás del otro lado de la situación y eres tú, o un familiar cercano, quien necesite una pinta de sangre.