Ecuador necesita aumentar el capital humano
Guillermo Arosemena Arosemena/Guayaquil
Durante siglos se pensó que los países con recursos naturales eran los únicos que podían salir de la pobreza y alcanzar la prosperidad. Cuando España malgastó toda la riqueza de las colonias americanas, por primera vez los estudiosos del desarrollo económico comenzaron a darse cuenta de que el oro y la plata no producían riqueza sostenida, se requería de algo más, para mejorar el nivel de vida y prosperar. España con toda la plata del mundo terminó siendo un reino pobre y atrasado. Ese algo más, es producción y para producir, se necesita “saber” cómo hacer las cosas.
A partir del siglo XVIII, el énfasis en la educación se convirtió en el principal objetivo de los países vanguardistas y para el siglo XIX y primeras décadas del XX, nacieron innumerables carreras universitarias. Ecuador fue muy tardío en iniciar los estudios técnicos. La facultad de economía se estableció en los años treinta, las ingenierías, excluyendo la civil, se comienzan a enseñar con la fundación de la ESPOL en 1959 y la ingeniería comercial, en la década del sesenta. Es decir, las carreras técnicas empezaron con décadas de atraso. La situación no ha variado actualmente, nuevas ciencias nacidas en la segunda mitad del siglo XX, todavía no se enseñan en Ecuador.
Japón demostró que sin recursos naturales era posible convertirse en la segunda potencia económica mundial como lo fue por algunas décadas y posteriormente otros países también lo han probado como Singapur, Israel y Hong Kong.
Los estudiosos también reconocieron el aporte del capital físico en el crecimiento de las economías. Un ejemplo se tiene en Estados Unidos, cuando en el siglo XIX se dedicó a crear la infraestructura para unir los estados del este con el oeste; actualmente lo hace China, para integrar todas las regiones de tan inmenso territorio, a través de carreteras, aeropuertos, puertos, estaciones generadoras de energía en diferentes formas y telecomunicaciones.
Instituciones de prestigio internacional, se han dedicado a estimar la riqueza de los países, calculando el valor del capital humano, físico y natural. Es importante destacar que todo país tiene estos capitales, lo que varía entre ellos es la proporción. Las naciones ricas han puesto mayor énfasis en los primeros dos, mientras que las pobres, dependen casi exclusivamente del tercero. Esto explica la definición de ventaja competitiva de Michael Porter, quien sostiene que ésta no se hereda, hay que crearla, en alusión a que los recursos naturales son regalos de Dios a los países, mientras que la competitividad es producto del intelecto.
Los gobiernos deben interesarse en trabajar para incrementar el capital humano como principal prioridad, luego el capital físico y finalmente el natural. Lastimosamente en Ecuador, la educación no ha sido prioritaria. Hasta 1860, el presupuesto de educación era inferior a 5% del presupuesto del Estado; de esta fecha hasta fines de siglo, el porcentaje aumentó a 8%.
Actualmente el porcentaje para la educación no es muy diferente. Con relación al PIB, Ecuador se encuentra en puesto 112 de un total de 196 países. En Estados Unidos la asignación fue más del triple, por lo que para 1880, esta nación había eliminado el analfabetismo, nosotros todavía lo tenemos en el siglo XXI, en el 2022, era 3.7%.
