Opinión

ECUADOR MEJORA EN SU ECONOMÍA, PERO ESO NO ES TODO

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

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Es posible que uno de lo poco rescatable del actual gobierno sea el repunte de la economía nacional; el resto, correspondiente a la seguridad ciudadana, continúa siendo la piedra en el zapato de las autoridades de control en el combate antidelictivo y los escasos avances judiciales para tratar de ordenar un país corrupto, desprovisto de seguridad jurídica y protección civil.

La corrupción no solo es patrimonio de los revolucionarios ciudadanos y su líder prófugo de la justicia; también se presentaron casos de corrupción en los gobiernos de Moreno y Lasso, pero ambos han afrontado investigaciones y acusaciones sin tener que fugarse a otro país.

El cuarto en discordia es el actual inexperto presidente Daniel Noboa Azín, quien ha delegado algunas responsabilidades administrativas del Estado a sus compañeritos del kínder y escuela; algunos no están demostrando transparencia en sus actuaciones y están haciendo caer en ridículo a un gobierno que se está desgastando solo, a pasos agigantados.

Si ha pensado participar nuevamente en la próxima elección presidencial, debería reestructurar totalmente sus cuadros en el poder ejecutivo y presentar en la Legislatura a personas idóneas, leales y decididas a moralizar la República; caso contrario, podría ser considerado como lo mismo que sus últimos antecesores.

El tiempo apremia y la necesidad del cambio es urgente, y no se soluciona solamente fusionando ministerios, sino también rodeándose de personas con experiencia y capacidad para sacar adelante a un país que se cae a pedazos por la corrupción e inseguridad imperantes en toda la República.