Economía

Ecuador está entre los países con inflación relativamente alta en alimentos

Los precios de los alimentos, que aumentaron un 65% a escala mundial entre 2020 y 2021, alcanzarán su punto máximo en 2022, proyecta el banco de inversiones estadounidense Morgan Stanley. Hasta ahora también lo muestra el índice de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que mide los precios internacionales de cinco productos básicos: cereales, aceites, lácteos, carnes y azúcar.

Entre enero y junio de 2022, este indicador promedió 149 puntos, el más alto en tres años. El aumento de los precios de los alimentos representa un grave riesgo para la recuperación económica mundial, según Morgan Stanley. Y, el reporte del banco añade que las consecuencias serán peores en los mercados emergentes y en vías de desarrollo, donde los alimentos representan una gran parte del gasto total de los consumidores.

Uno de esos países es Ecuador. A Flourish chart Hiperinflación Pese a que los precios de los alimentos en el mundo bajaron ligeramente en agosto de 2022, la inflación sigue alta en todo el mundo. Según un reporte de agosto del Banco Mundial, el alza de precios de los productos comestibles supera a la inflación general en 81% de 153 países contemplados en el estudio.

Los tres países con las tasas más altas de hiperinflación en la categoría de alimentos son Líbano, con 309%; Zimbabue, con 209%; y Venezuela, con 155%. ¿Y Ecuador? Ecuador está en el grupo de países que registran niveles de inflación relativamente alta, de entre el 5% y 30%. Los precios de los alimentos de Ecuador subieron 7,7% en julio de 2022 frente a igual mes de 2021.

El precio de la zanahoria se incrementó en 40% el último año. Le sigue la manteca (31% de aumento) y el aceite vegetal (30%). A Flourish chart Con una inflación anual en alimentos de 2,2%, Bolivia está en el grupo de países con índices moderados y bajos.

Las consecuencias del aumento de los precios de los alimentos han repercutido en la economía mundial, apunta el reporte del Morgan Stanley. Un efecto particularmente grave es la decisión de los gobiernos de imponer controles de precios y restricciones al comercio. A junio, 310 medidas que restringen el comercio de alimentos y fertilizantes estaban activas en 86 países.

Entre ellas están las prohibiciones de las exportaciones, pedidos de licencias y cupos para los envíos al exterior. Otra consecuencia es que las familias recortan el gasto en otras áreas a medida que deben destinar más dinero a productos comestibles, añade Morgan Stanley.

A pesar del escenario poco alentador para lo que resta de 2022, Morgan Stanley cree que los precios podrían moderarse en 2023. Alza del precio de los alimentos podría estar por debajo de las expectativas en 2023. Morgan Stanley Las razones que están detrás de esa proyección son: Impulso a las inversiones y a la producción de los agricultores para aprovechar el buen momento de precios.

A la larga, un aumento de la demanda hará que bajen los precios. La normalización del clima. Un escenario potencial que apunta a aliviar las tensiones entre Rusia y Ucrania. Una muestra de ello fue la salida del primer barco cargado de cereal desde que Ucrania y Rusia sellaron un acuerdo para desbloquear esas exportaciones. El envío de cereal ucraniano a Turquía el 1 de agosto fue posible gracias a un acuerdo negociado por la ONU.

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