Economía

Ecuador en el puesto 22 entre los 30 países que más queman gas asociado a la actividad petrolera

Ese desperdicio genera contaminación ambientales y cientos de millones de dólares en pérdidas cada año. En la región, solo Venezuela, México y Argentina queman más gas. 

Ítalo Cedeño, gerente de Petroecuador, ha reconoció que la quema de gas asociado a la producción petrolera, en lugar de procesarlo y sacarle provecho, le cuesta al país  alrededor de $500 millones anuales.

“Hay que capturarlo. Ese gas se quema en grandes mecheros o teas. En realidad, lo que se está quemando son billetes porque podemos sacarle el Gas Licuado de Petróleo (GLP), podemos sacar gasolina natural e incluso los residuos se pueden utilizar para generar energía”, puntualizó.

Esa realidad se ve corroborada en un reciente informe del Banco Mundial (BM), en el cual se ubica al Ecuador en el puesto 22 entre los 30 países a escala mundial que más queman gas en sus campos petroleros, a través de grandes mecheros que no solo representan un desperdicio, sino también una fuente de contaminación.

«Es una práctica antieconómica de la industria. Genera altos niveles de contaminación y desperdicio de una fuente de energía. Es fundamental poner fin a la quema de gas en las áreas de producción petrolera, tanto para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero como para conservar el gas para fines productivos”, puntualiza el informe del organismo multilateral.

Cada día, a lo largo de los campos petroleros ubicados en la Amazonía ecuatoriana, se queman en promedio, 100 millones de pies cúbicos de gas asociado. Las cifras levantadas por el BM establecen que en 2021 se llegó a un total de 1.235 millones de metros cúbicos de gas. Esto representó un incremento del 19% con respecto a los 1.036 millones de metros cúbicos quemados y desperdiciados en 2020.

A escala regional, Ecuador está en el cuarto lugar en la quema de gas asociado; solo lo superan Venezuela (8.190 millones de metros cúbicos anuales); México (6.510 millones de metros cúbicos anuales); y Argentina (1.300 millones de metros cúbicos anuales).

Desde Petroecuador se ha reconocido que hay alrededor de 300 mecheros activos en los campos petroleros de la Amazonía; pero desde a Confederación de Nacionales Indígenas del Ecuador (Conaie), y otras organizaciones sociales y ambientalistas, se asegura que existe al menos 447 ; además exigen que se cumpla una sentencia de la Corte Constitucional, que dispone el cese de la práctica de quema de gas asociado.

Según el BM, solo en  2021, la quema de gas asociado produjo 3,29 millones de toneladas de emisiones de CO2 en Ecuador. Los campos petroleros con mayor incidencia de esa actividad fueron  Shushufindi, Cuyabeno-Sansahuari y Eden Yuturi.

¿Qué se está haciendo en el país para cortar el desperdicio de gas?

En abril de 2022, Petroecuador hizo el lanzamiento de un concurso público para atraer empresas privadas que quieren invertir en la industrialización y utilización productiva del gas asociado que se quema en los campos petroleros. A la fecha, se conoce que 70 empresas nacionales e internacionales ha mostrado su interés en el proceso y han adquirido la base de datos de los dos proyectos.

La proyección inicial es que esos dos proyectos podrían requerir por lo menos $550 millones y permitirían a mediano plazo producir 25.000 barriles diarios de gas. Ese gas tendría varios usos como la producción de GLP de uso doméstico o servir de combustible para generación eléctrica.

Actualmente, la producción nacional de gas natural es insuficiente para cubrir toda la demanda del país. Se estima que el Ecuador produce menos del 20% del GLP que consume. El porcentaje restante debe ser cubierto con importaciones, en su gran mayoría provenientes de México, Panamá, EE.UU., Argentina, Perú y Nigeria. Con los precios del petróleo y sus derivados al alza, la importación de GLP es una de las más costosas para el Estado, debido a que, ya antes de la pandemia, cada bombona de gas para uso doméstico tenía un subsidio de alrededor de $13.

Además, en los últimos dos años, se ha cuadriplicado la utilización del GLP como combustible para taxis; lo que genera una demanda más alta en el mercado interno y más costos para las cuentas públicas. Con mayor producción local, se reducirían drásticamente esos costos crecientes. (JS)

 

 Diario La Hora