Opinión

Ecuador en conflicto armado interno

Raúl Hidalgo Zambrano/Guayaquil

Ecuador está usando, legalmente, el monopolio de las armas y la violencia contra las amenazas que constituyen el crimen organizado transnacional, organizaciones terroristas y actores no estales beligerantes. Esto se adapta a lo expresado por Max Weber (1864-1920), sociólogo y politólogo alemán, respecto a que un Estado tiene el monopolio del uso de la fuerza para su seguridad y defensa. (Wikipedia, s.f.)

¿Todos los componentes del Estado están en guerra? No.

Solo está la Función Ejecutiva o Gobierno, sus Fuerzas Armadas (FF. AA.) y Policía Nacional. Hay instituciones complementarias que deben garantizar la protección de las personas, dependen de la Función Ejecutiva y Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) de acuerdo con el Código Orgánico de Entidades de Seguridad Ciudadana y Orden Público.

La Policía Nacional está interviniendo como fuerza auxiliar de las FF.AA., las demás, no están en guerra o no se sabe, como: el Sistema Integral de Investigación, Medicina Legal; Servicio de Protección Pública; Vigilancia Aduanera; Comisión de Tránsito del Ecuador; y, Vigilancia Penitenciaria (no es confiable). También, las entidades de los GAD; Agentes Municipales; Agentes Civiles de Tránsito; y, Cuerpos de Bomberos. La gestión de riegos de desastres naturales es otra entidad.

La Función Legislativa, no está en guerra, hay legisladores con intereses propios, grupales y de caudillos, habrá pocos patriotas. La mayoría se opone a leyes de carácter económico o jurídico para apoyar el accionar de la FF. AA. Quieren aprobar reformas al COIP para favorecer a los sentenciados y prófugos del ex-gobierno de Rafal Correa.

La Función Judicial, no está en guerra, solo hay que ver las liberaciones otorgadas a los capturados de las bandas delincuenciales-terroristas. Increíble asoman jueces acusando a FF. AA., de torturas. Es conocido que las demandas contra el Estado permiten ganar millones de dólares a las ONG que supuestamente defienden los derechos humanos.

La Función Electoral, no está en guerra, y no debería existir como función del Estado. Su titular está en una supuesta gira de trabajo por algunos lejanos países. La Función de Transparencia y Control Social, no está en guerra y no debería existir.

La mayoría estamos de acuerdo con las decisiones políticas del presidente de la República del uso de la fuerza y acuerdos con países que nos apoyan. Pero, traen consecuencias. Un ejemplo es la decisión que declaró chatarra al armamento ruso en poder de FF. AA., y que los EE. UU. puedan comprarla a cambio de armamento estadounidense. Un funcionario estadounidense declaró que es posible que este armamento vaya a Ucrania. Rusia reaccionó y a través de su oficina fitosanitaria suspendió la exportación de banano, a cinco compañías, y la licencia de exportación de claveles, afectando nuestra económica y relaciones internacionales. Se está informado que la presión ha sido quitada por parte de Rusia. Esta decisión nos inmiscuyó en el tablero geopolítico mundial por la hegemonía del orden mundial.

La guerra interna es un fenómeno de difícil predicción, hasta la presente los resultados son positivos para el Ejecutivo, sus FF. AA., Policía y pueblo. ¡Ojalá, se integrasen las Funciones Legislativa y Judicial!