Opinión

Ecuador dentro de una pena de nunca acabar

Por: Tony Cedeño/ Portoviejo
Escritor / Poeta/ Motivador

Es inadmisible que siendo Ecuador un país con infinitud de riquezas tenga que soportar una vez más olas de protestas como en un cuento de nunca acabar que bajo la responsabilidad de quien asume la función de gobernante que, por promesas no cumplidas llevamos más de una semana en este penoso galope.

Siento vergüenza de la clase política, decepción total, y mientras los más pobres no tienen que comer la falta de seguridad ocasionada por la alta ola de crímenes que se suceden campea libre y espontánea sin nadie que la detenga.

Hablemos claro ¿si en un país no existen las garantías respectivas quienes pagan los platos rotos, quién asume el rol que le compete? Existe deficiencia en los canales de negociación para llegar a acuerdos entre quienes exigen a viva voz cambios en distintos sectores en esta índole la agricultura es una fuente importante de este territorio, pero los precios que reciben los pequeños productores no compensan la inversión en mano de obra e insumos agrícolas.

En la misma línea el arroz, el banano, los abonos, la explotación minera, la no privatización de los sectores estratégicos son varios de los petitorios que se deben tratar no así el vandalismo y el uso de la fuerza que degrada la función lúcida con que un ser humano debe llevar como estandarte sobre todo ante las crisis.

La economía golpea cada día más los bolsillos que reciben un salario de $425 dólares que no alcanza para cubrir una canasta que oscila los $728 mientras el desempleo sigue en un inevitable ascenso.

Hay que actuar con menos palabrerías para lograr más hechos sin renunciar a lo que aquí se celebra un grito que a fuerza de pistón no solo exige cambios y mejoras sino soluciones.