Opinión

Ecuador: crisis entre el Presidente y la Vicepresidente

 Raúl Hidalgo Zambrano/Guayaquil

Sin duda las relaciones políticas y personales entre el presidente de la República del Ecuador, Daniel Noboa, y la vicepresidente, Verónica Abad, están completamente rotas, lo que ha generado una crisis política que escala y se involucran y comprometen más actores políticos, autoridades del Estado, asambleístas y ciudadanos, incrementando la incertidumbre de gobernabilidad.

Es de conocimiento público su distanciamiento sin conocer las razones, desde la segunda vuelta electoral, una vez en el gobierno el presidente designó a la vicepresidente como embajadora en Israel, alejándola de las funciones principales, ya allí ha efectuado varias declaraciones sobre profundos desacuerdos políticos en la conducción política del gobierno. Es de mencionar, que la Constitución determina que la única función de la vicepresidente es asumir la presidencia de la República en ausencia del presidente.

La crisis se acrecentó por la decisión del presidente Noboa de ser candidato a presidente en las elecciones del 2025 y la incendiaria declaración del viceministro de Gobierno, Esteban Torres, que dijo estar buscado los caminos para que la vicepresidente no sustituya en el poder al presidente, durante el tiempo que debe ausentarse para hacer campaña, esto abrió la caja de pandora y los sentimientos negativos del odio, venganza e ira, andan acelerando la incertidumbre, el caos e inestabilidad en el país

Aprovechando la situación, ciertos actores políticos interesados en la impunidad del expresidente Rafael Correa, exvicepresidente Jorge Glas y otros, parecen estar influyendo en la vicepresidente Abad, ya que, en algunas intervenciones en medios de comunicación, da señales de un acercamiento.

Por ejemplo, causa perplejidad ver y escuchar a la vicepresidente en una entrevista, el 05 de junio del 2024, en el canal de noticias argentino DNEWS (https://youtu.be/JQKcdnARn7Y?si=-_X8YRsHjijOekNH), declarar abiertamente, que de llegar al poder revisaría la ley de incremento del IVA al 15 %, la eliminación de los subsidios en los combustibles y todo lo que no constaba en su oferta de campaña. Además, estaría de acuerdo con revisar los procesos judiciales con el fin de determinar si están bien o están mal, no solo de Correa, sino también de Moreno, de Lasso y de otros afectados, es más, utilizó el término progresista de lawfare que usa Correa, Glas y los demás sentenciados por apropiarse de fondos públicos, mientras ejercieron el poder.

El término lawfare, lo usan constantemente los seudoprogresistas para decir que son víctimas de una persecución injusta por parte del poder judicial, político, económico y medios de comunicación alineados a los poderes. ¿La vicepresidente estará usando el término lawfare porque le gusta o alguien le susurra al oído? Por si fuera poco, mencionó varias veces que las FF. AA. son los garantes de la democracia, ¿intentará que entren en la arena política a su favor?

¿Estarán ciertos prófugos profesionales en comunicación y propaganda del exgobierno de Correa generando desinformación?

La crisis entre las dos autoridades está escalando aceleradamente y es muy probable que llegue a fracturar el sistema democrático, debilitando el Estado.