Opinión

Ecos de Extrema Derecha.

María Sol Camacho

solcamacho@uees.edu.ec

Desde Guimaraes-Portugal para La Nación de Guayaquil-Ecuador.

 

La Comunidad Europea enfrenta un gran desafío por resolver: desacuerdos en sus políticas de cooperación en materia de refugiados entre los estados miembros, provocando que resurjan partidos extremistas. Independientemente del lado del globo terráqueo, ciertos políticos buscan pescar a río revuelto; aprovechándose de los contratiempos para catapultarse al poder.

El partido AFD (Alternativa para Alemania) de extrema derecha, promueve en su discurso la “remigración”, extraditando extranjeros a sus países de origen, suprimiendo la nacionalidad alemana a aquellos que no cumplan con requisitos. No olvidemos que en dicho país se encuentra la mayor comunidad de turcos (más de dos millones). También se estima que residen aproximadamente 4.3 millones de musulmanes; aunque se han llevado a cabo marchas “anti AFD”; van subiendo en las encuestas con un 20% de aprobación, de 80 millones de habitantes aproximadamente, promoviendo elecciones anticipadas para este año.

Polonia y Hungría se han mostrado en contra de las negociaciones para recibir refugiados, lo que ellos denominan como “migración ilegal”. Por un lado, Hungría ha gastado 1.800 millones para proteger su frontera con Serbia para detener a quienes llegaban por la ruta de los Balcanes. Por otro, el diputado polaco Tarcynski, en una entrevista pronunció que Polonia no ha acogido refugiados, adoptaron nuevas medidas de visados para países como: India, Turquía, Nigeria, Moldavia, ciertos países de Oriente Medio y Asia Central.

El gobierno italiano aprobó una ley en septiembre del 2023, donde se prevé expulsiones más simplificadas, mayor control sobre los visados de entrada y la verificación de la edad de menores no acompañados (esto suele ser muy común), los residentes de larga duración pueden ser expulsados por decisión de Ministerio del Interior por motivos de orden público y seguridad. Giorgia Meloni ha expresado enfáticamente: “Quién ingrese de manera ilegal, será detenido y deportado”.

No es el caso ciertamente de España, ni de Francia; donde todo parece indicar que el escenario está fuera de control. En España la tasa criminal se sitúa en 48.9 delitos por mil habitantes, la más alta del último lustro. En el 2022, se relacionó a 172 mil extranjeros con hechos delictivos. Por otra parte, en Francia ha prosperado el tráfico de drogas, la criminalidad y disturbios en la vía pública; el índice de criminalidad es de 55.26 por mil habitantes, ubicando a Niza, Montpellier, Nantes y París como ciudades con episodios violentos; en ambos países han acrecentado los delitos con violencia sexual teniendo como victimarios a africanos, en su mayoría.

Ahora bien, los refugiados son aquellas personas que no tienen nada que perder, sus vidas dependen de embarcaciones a la deriva. Sin embargo, estadísticamente existen reincidencias de conductas delictivas en porcentajes considerables ejecutadas por personas provenientes de algún país africano. En vista de ello, no queda otra opción que iniciar un proceso de selección y verificación de aquellos que pretendan asilo, mediante un compromiso expreso, firmado, de una adaptación integral hacia el nuevo territorio, caso contrario, la persona será deportada.

Es innegable la bilateralidad entre el viejo continente – migrantes; hacen el trabajo que otros no quieren; en fábricas, agro, asilos, sectores del turismo entre otros; sin pasar por alto que han ayudado a mejorar los números de natalidad por país (otro gran problema de Europa). Por tales motivos, no podemos sacrificar el árbol entero por las manzanas podridas. De la misma manera que nadie abriría las puertas de su casa de par en par, esperando que cualquier persona ingrese.

Para concluir, como la historia lo ha demostrado, los movimientos extremos ya sean de derecha o izquierda, por excelencia tienden a crear políticas que carecen derechos y libertades, invistiendo de poder, autoridad e inmunidad a la fuerza pública. Cuando hay excesos surgen los abusos. Espero que Europa encuentre una solución consensuada y viable al respecto. Para evitar el efecto dominó y poner a dormir nuevamente a los grupos radicales.