Opinión

ECONOMÍA CIRCULAR Y PILARES PARA REACTIVAR EL SECTOR AGROPECUARIO

Ing. Agr. Mauro Erazo Vélez, Mgs., Presidente, Guayas – Guayaquil

FORO AGROPECUARIO ECUATORIANO

 

 

TEMA : Paros y Diálogos – Impacto en la Economía Circular.

La Economía Circular es una estrategia financiera para la utilización eficiente de los capitales en servicio, tanto para cubrir costo de operaciones como para inversiones en activos.

Para alcanzar un sistema de Economía Circular se requiere manejar un flujo de capitales importante, que interactúen en un mercado equilibrado donde las protagonistas cubran sus costos y alcancen una rentabilidad adecuada.

Esta característica no la encontramos en el sector agropecuario de producción para consumo interno, que está conformado mayoritariamente por pequeños productores, con áreas de producción pequeñas, elevados costos operativos y sin acceso al financiamiento para inversión de capital.

El objetivo del gobierno debe centrarse en la rehabilitación del sector, que significa en resumen devolverle la RENTABILIDAD perdida desde hace décadas; porque tener una utilidad de 300 o 500 dólares al final de un ciclo de siembra de 5 meses, no es rentabilidad sino apenas sobrevivencia.

La Rehabilitación requiere una reestructuración del sistema macro de la agropecuaria, es decir: todos los aspectos que conforman el entorno que viabiliza las actividades de producción agropecuaria. 

Esos aspectos son: PRODUCTIVIDAD – COSTOS – FINANCIAMIENTO – COMERCIALIZACIÓN

Estos son los pilares o cimientos fundamentales que forman la columna vertebral del sector agropecuario.

FINANCIAMIENTO

Se habla mucho de bajas tasas de interés, largos plazos y períodos de gracia; pero no es lo más importante para calificar el financiamiento.

Lo más importante es el reconocimiento de la capacidad de generación de ingresos del proyecto, porque es en base a ella que se debe estructurar el flujo de pago (tabla de amortización).

Es un error imponer términos y condiciones pre-establecidos, porque entonces se estaría pidiendo que la actividad productiva del proyecto se amolde a las exigencias del financista, aunque sean contrarias a su esencia natural.

Por ejemplo, que se considere la productividad máxima desde el inicio mismo del período productivo.  –  Las bananeras produciendo 65 cajas por ha / semana desde el primer corte.

–  Las vacas lecheras produciendo 28 lts por día desde su primer ordeño.

–  Los arrozales cosechando cada treinta días.

–  Los canteros de caña cosechando cada tres meses.

Otro problema es el acceso al crédito.  Los términos y condiciones exigidos actualmente para calificar como sujetos de créditos, impiden al pequeño productor acceder a los préstamos Bancarios importantes; es decir a los préstamos para inversiones de capital, que son los que permiten implementar la tecnología necesaria para el desarrollo.

La condición económica del pequeño productor no le permite cumplir las exigencias de cobertura en las garantías reales.  Y la condición social no le permite conseguir garantes con las calificaciones exigidas por la Banca.

Es necesario reestructurar las políticas financieras de la Banca de Desarrollo, NO de la Banca Privada o comercial, porque esta tiene diferente objetivo.

El artículo 303 de la Constitución de la República dice que “La formulación de las políticas: monetaria, crediticia, cambiaria y financiera, es facultad exclusiva de la función ejecutiva”

El artículo 309 de la Constitución de la República dice que: “El Sistema Financiero Nacional se compone de los sectores: Público, Privado, Popular Solidario; y que cada uno de ellos deberá contar con Normas y Entidades de Control específicas y diferenciadas.

La Banca Pública o de Desarrollo necesita tener sus propias normas, términos y condiciones que sean compatibles con su objetivo de fomento al desarrollo, NO pueden ser iguales a las de la Banca Privada, cuyo objetivo es comercial.