Opinión

Eclesiastés: reflexiones sobre el sentido de la vida

Por: Yovana Cárdenas Lino

Desde Lima, Perú, para La Nación de Guayaquil, Ecuador.

 

La antigüedad no siempre es sinónimo de irrelevancia; a veces, las palabras de tiempos pasados resuenan con una claridad sorprendente en el eco de la existencia humana. El Libro de Eclesiastés, un tesoro literario del Antiguo Testamento, se alza como un faro de sabiduría en el vasto océano de preguntas sin respuesta. En un mundo moderno donde la búsqueda del significado a menudo parece esquiva, Eclesiastés emerge como una guía para la reflexión profunda.

Escrito por un autor anónimo, este libro poético aborda la naturaleza efímera de la vida y la insatisfacción persistente que acompaña a la búsqueda de la felicidad en las posesiones materiales y los placeres mundanos. Las palabras del autor resuenan con un realismo que choca contra la corriente de la positividad tóxica, recordándonos que la vida está llena de altibajos, y la búsqueda constante de placer puede resultar en vanidad.

En un mundo obsesionado con el éxito y la acumulación de riqueza, Eclesiastés desafía la noción de que la verdadera felicidad se encuentra en la prosperidad material. «Vanidad de vanidades, todo es vanidad», proclama el autor, instándonos a mirar más allá de las fachadas brillantes y buscar un propósito más profundo.

La obra también ofrece una perspectiva valiosa sobre la sabiduría y la toma de decisiones. ¿Cómo vivir una vida significativa? Eclesiastés ofrece consejos prácticos, recordándonos que la verdadera sabiduría radica en temer a Dios y seguir sus mandamientos, proporcionando un marco ético en un mundo que a menudo se tambalea en la confusión moral.

Además de su contenido filosófico y espiritual, la belleza literaria de Eclesiastés cautiva con su estilo poético. Cada palabra parece cuidadosamente elegida, cada verso como una joya que revela capas más profundas de significado con cada lectura. La escritura es tan atemporal que resuena con la misma fuerza hoy como lo hizo hace siglos.

El Libro de Eclesiastés se erige como un faro de sabiduría en un mundo a menudo oscuro y confuso. Sus reflexiones sobre la vanidad, la sabiduría y el propósito ofrecen una guía valiosa para aquellos que buscan entender la complejidad de la existencia humana. Al sumergirse en las páginas de Eclesiastés, uno puede encontrar no solo respuestas, sino también un recordatorio de que las preguntas fundamentales sobre el sentido de la vida son tan antiguas como la humanidad misma, y su búsqueda es un viaje que trasciende épocas.