Opinión

DURO GOLPE AL SOCIALISMO PROGRESISTA DEL SIGLO XXI.

Antonio Aguirre Medina/ Guayaquil
antonioxaguirre@gmail.com

 

Ayer podría ser considerado como un día negro para los dirigentes y seguidores de la desprestigiada tendencia Socialista Progresista del Siglo XXI, la misma que parecería que se desaparece como un papel quemado imposible de recuperar.

Mientras en nuestro país se efectuaba la Consulta Nacional sobre varios puntos de interés nacional y un referéndum decisivo sobre algunos temas de importancia para la sanidad pública, en el país vecino de Colombia, ciudadanos de varias grandes ciudades demostraron en las calles su repudio al presidente Comunista, el exguerrillero y sanguinario Gustavo Petro.

En el caso de nuestro país, los resultados en general demuestran un descontento justificado en contra de un corrupto prófugo de la justicia, que después de saquear al país se quiere presentar como una pobre víctima, en vez de lo que es verdaderamente, un tristemente célebre traidor de la voluntad popular.

Las únicas dos consultas que no fueron aprobadas por la gran mayoría, a mi manera de pensar pueden tener una solución democrática utilizando la libre voluntad del ciudadano, sin ninguna exigencia ni requisito difícil de cumplir, solamente decidiendo por sí y ante sí su afiliación voluntaria, sobre su plan de ahorro y/o jubilación depositados mensual o trimestralmente ya sea en la Banca Privada o Pública a su libre elección.

Por supuesto, esos dineros no deberán ingresar al IESS y deberían ser controlados y regulados por la Superintendencia de Bancos, individualmente para cada afiliado y no poner todos los huevos en una sola canasta como es en la actualidad el IESS.

Sobre los arbitrajes, podrían ser de mutuo acuerdo y según los casos, el que paga el costo puede elegir entre locales o internacionales según sea el caso y respetando las regulaciones usuales.

Otro hecho que merece un pequeño comentario es la renuncia inesperada al Ministerio de Gobierno de la señora Abogada Mónica Palencia, ciudadana MEXICANA que inesperadamente se nacionalizó con la ciudadanía ecuatoriana, justamente en el día de su posesión en el cargo.