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Dos parroquias de Guayaquil ya llegan a nivel de casos COVID-19 del mes de abril

Según datos del Ministerio de Salud Pública (MSP) la semana pasada fue la más alta en casos de COVID-19, desde finales de abril e inicios de mayo.

Entre el 26 de abril y 2 de mayo (semana epidemiológica 18) en Guayaquil se confirmaron 490 contagios, los cuales se concentraban especialmente en tres parroquias urbanas.

Por ese entonces Tarqui tenía 217 infectados (44,29%), Ximena 74 (15,10%) y Febres Cordero, 68 (13,88%). Sin embargo, del 1 al 7 de noviembre, periodo conocido como semana epidemiológica 45, Guayaquil alcanzó cifras de contagios que no se veían desde la antes mencionada semana 18.

De los 416 casos positivos registrados, 218 (el 52,40%) se encontraron en la parroquia Tarqui, al norte de la ciudad.

Michelle Mora, residente de Sauces 6, comentó que en las últimas semanas notó que no solo sus vecinos, sino amigos que viven en otras etapas de los Sauces, se estaban enfermando del nuevo coronavirus.

“Sí hubo un rebrote por aquí y también escuché de amigos en Sauces 3, 4 y 5. Creo que es por lo que la gente ha salido en los feriados de octubre y noviembre. Ahora la gente tiene miedo, muchos hicieron conciencia y se protegen” afirmó.

Además, otros ciudadanos reportaron que restaurantes y canchas deportivas aglomeraban personas en distintos puntos de esta zona.

La alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, manifestó el pasado 4 de noviembre un alza sostenida de contagios en el sector, por lo que personal sanitario se desplazó para reforzar la contención del virus.

De acuerdo con el epidemiólogo Carlos Farhat, la alerta en Sauces y Guayacanes se disparó cuando “de 126 exámenes que más o menos se hacían por semana, 26 correspondían a esta área”. Los resultados de un rastreo por casas habrían fluctuado de 24 por 10.000, a 34 por 10.000 y a 21 por 10.000.

“Si se tiene en cuenta la población que vive en Sauces, eso es un número representativo de pacientes solo en esa zona, y si le aumentamos Guayacanes y Samanes, el número superaba los 220 casos nuevos. En Guayaquil llegamos a tener 374 casos nuevos en las semanas 44 y 45”, explicó el doctor.

Él atribuyó el contagio al no uso de mascarillas en lugares públicos como establecimientos comerciales, que abundan en la parte norte de la ciudad.

En otros barrios también hay preocupación por la actitud relajada de algunos ciudadanos ante el virus. Renata Terán vive en la Martha de Roldós y mencionó que un punto de contagio ahí podría ser el mercado al aire libre, debido al mal uso de las mascarillas y la falta de distanciamiento social entre comerciantes y compradores.

“La gente está como si no hubiera pasado nada. Los vendedores están pegados brazo con brazo y la gente que compra usa mal la mascarilla o de pronto se les cae y se la vuelven a poner así nomás”, admitió.

En Urdesa, según Miriam Bonilla, moradora de la zona, “hay unas personas que sí se ponen mascarillas y otras que no. La mayoría sí usa, pero por la principal y hasta la Facso transita mucha gente y no hay mucho distanciamiento”

Por otro lado, durante la semana 45 se confirmaron 77 casos (18,51%) de COVID-19 en la parroquia Ximena.

Si bien se observa un incremento con respecto a la semana 18, el periodo cúspide de este sector fue a inicios de julio (semana 18), con 83 casos semanales. Hoy, esta parroquia está a 7 casos de volver a cifras que no se veían desde mediados de abril (semana 16).

Isabela Gonzáles, residente del barrio del Seguro, comentó que en áreas abiertas como el parque Forestal la gente sigue sin usar mascarilla.

Mientras tanto, Febres Cordero presentó 60 casos positivos (14,42%), y se encuentra a 8 casos de volver a cifras que empatan con la semana 18.

El Dr. Federico Cabrera, epidemiólogo del hospital Luis Vernaza, reforzó el uso correcto de la mascarilla, además del lavado de manos frecuente y no acudir a lugares cerrados donde haya mucha gente. (I)

 

 

Fuente: El Universo