Opinión

Dos meses de gestión

Por Gerardo Maldonado Zeas/ Cuenca

Hay varios frentes a los cuales el presidente Lasso ha tenido que atacar en estos dos primeros meses de gobierno. El primero, a través de la formación de mesas de diálogo con los transportistas para llegar a un acuerdo final que permita focalizar el precio del combustible, cuyos avances son evidentes y demuestran un trabajo de equipo comprometido entre las áreas de energía y minas, obras públicas y transporte, ministerio de finanzas, y agencia de regulación de hidrocarburos.

El tema de los combustibles es básico, porque permitirá bajar estas olas de tensión que ha repercutido en la subida de los precios de varios productos; al mismo tiempo, por el frente del empleo el ministro de Trabajo ha realizado varios acercamientos para ir puliendo la propuesta de ley que permita a quienes no tienen trabajo, están en el subempleo, o desean iniciar algunos pequeños emprendimientos, puedan actuar sin tener un marco regulatorio complicado y caduco, que no permite avanzar. No se trata de ninguna manera de romper con los derechos adquiridos de los trabajadores, ni alterar su estabilidad.

En el ámbito de la salud, el trabajo muy importante de la vacunación es la condición básica para que se vaya poco a poco recuperando la economía. En este espacio hace algunas semanas comentábamos lo que sentenció el célebre filósofo y economista Alfred Marshall; “los ciudadanos para producir deben de gozar de buena salud”. Las cifras son alentadoras, pero el país requiere lograr su efectividad plena, con el compromiso de todos los ecuatorianos para vacunarse

El ejecutivo se encuentra en todos los frentes ajustando las estructuras institucionales de un país, que se encuentra caduco en varias materias en las cuales requiere cambios para modernizarse; por ejemplo, el SERCOP, Ministerio de Finanzas, las coordinaciones administrativas y entes de control, los cambios en la operatividad de las empresas públicas y adscritas. Todavía es poco tiempo para juzgar la gestión global del gobierno, pero se sienten aires de cambio.