Economía

Dos ecuatorianas brillan por su impacto positivo en la tecnología

Los premios ‘Women that Build Awards’ reconocieron a Janeth Bonilla y a Ana Gabriela Valdiviezo, por sus esfuerzos para empoderar tecnológicamente a más niñas y mujeres en el país.

Varios estudios publicados señalan que las mujeres están ‘subrepresentadas’ en las llamadas carreras STEM, pero dos ecuatorianas prueban lo contrario.

Las profesiones STEM se refieren a conocimientos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Y en abril, dos profesionales lograron que Ecuador sea el único país ganador de dos premios en el evento ‘Women that Build Awards’.

Se trata de las ecuatorianas Janeth Bonilla, cofundadora del Instituto Kichwa de Tecnología; y  Ana Gabriela Valdiviezo, creadora del Foro Nacional de Niñas y Mujeres TIC en el país.

Estos premios, organizados por la empresa Globant, reconocen el desarrollo y la visibilidad de mujeres en la ciencia y la tecnología.

“Estamos en una industria que genera un impacto significativo, y por eso necesitamos trabajar en hacerla más diversa e inclusiva”, reconoció la jefa de operaciones de Globant, Patricia Pomies.

En 2023, los premios tuvieron más de 1.800 nominaciones, 1.100 candidatas, 110.000 votos y 70 jueces internacionales.

PRIMICIAS dialogó con las dos ecuatorianas ganadoras, y estas son sus historias de lucha y dedicación.

Janeth Bonilla

Nacida en la comunidad de Ashambuela (Cotacachi-Imbabura) hace 28 años, Bonilla aprendió desde niña lo importante que es romper estereotipos de género.

Esto la llevó a graduarse en Ingeniería Agropecuaria en 2020, una rama quizás destinada erróneamente solo a los hombres.

“Me topé con casos en lo que me preguntaban si podía cargar peso, si sería buena cambiando cables de luz, o instalando sistemas de riego, cosas que no tenían que ver con el perfil profesional”, cuenta la joven.

Comenta que uno de sus grandes desafíos ha sido que agricultores varones logren confiar en su capacidad como ingeniera.

Su amor por el campo proviene de sus padres y de su cercanía con plantaciones y cultivos en su comunidad kichwa.

“Estoy más que agradecida con mis padres porque fueron mentores, guías y son quienes nos dicen, aunque hoy no fue un buen día, mañana será mejor”, expresa Bonilla.

Bonilla logró el galardón en la categoría Rising Star, debido a su trabajo como cofundadora y vicepresidenta del Instituto de Ciencia y Tecnología Kichwa.

Esta última es una red de profesionales de diferentes culturas y nacionalidades ecuatorianas, enfocadas en resolver problemas de las comunidades rurales.

Desde la organización promueve que más mujeres y hombres indígenas se interesen por las carreras STEM, como una forma de complementar sus saberes ancestrales en los campos agrícolas.