Opinión

¿Dónde está Patiño?

Antonio Aguirre

antonioxaguirre@gmail.com

Estábamos acostumbrados durante las últimas semanas a escuchar sus múltiples comentarios respecto de cualquier tema nacional o internacional, pero después de su licencia para preparar la defensa del Palacio de Gobierno, en caso de ser asaltado por los desestabilizadores de la democracia que cada vez son muchos, muchísimos más (…) debe estar muy ocupado y preocupado por la realidad y el descontento nacional, que ha logrado unir a dirigentes de casi todas las tendencias y gremios sociales con una sola voz, pidiéndole cambios, diálogos puros y rectificaciones al gobierno.

La nueva Constitución aprobada en Montecristi el 25 de octubre del 2008, era tan buena que los revolucionarios del socialismo del siglo 21, decían que debería ser grabada en piedra para que dure 300 años. Apenas han pasado 7 años y ya la quieren reformar a favor de la tesis del Ejecutivo, pero inconstitucionalmente utilizando a la Asamblea Nacional.

Hechos como este ahondan más las diferencias entre ecuatorianos, pero ante la posibilidad de una pérdida en elecciones libres, el gobierno buscará por cualquier medio y utilizará cualquier método para eternizarse en el poder, pero se olvidan que en la vida nada es eterno y el poder es efímero.

Mucho trabajo le costará al Canciller de vacaciones frenar la avalancha de reclamos y de inconformidades del resto de ciudadanos que no simpatizan con Alianza País ni con la conducta de sus principales dirigentes.

La decisión de crear esta fuerza popular paralela de rápida reacción, como es natural, debería de preocupar a la alta cúpula de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, dando a entender la poca confianza que el gobierno tiene en ellas.

A pesar de que el Mashi Rafael menosprecia a sus opositores, debe estar preocupado de que cuatro pelagatos desestabilicen su democracia y más que todo, según él, existe una conspiración continental contra los gobiernos izquierdistas de esta parte del mundo, no queriendo ver que todos los gobiernos de esa ideología se encuentran inmersos en grandes escándalos de corrupción.

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