Opinión

¿Dólares? El pueblo lo que pide es comida

Opinión por Esteban Godoy.  / Argentina

Las discusiones o exigencias populares en la Argentina siempre tienen que ver con tensiones sociales, aumento de salarios, jubilaciones o planes de asistencia. Pero a lo que hemos llegado en esta última parte del actual gobierno de la alianza Cambiemos va mucho más a fondo, apunta a lo más básico de las necesidades humanas: comer.

Y no es una exageración. En las últimas semanas, las movilizaciones por todo el país versaron sobre “frutazo”, “panazo”, “frazadazo”, acampes, ollas populares y jornadas de ollas, platos y tazas vacías. Duele, pero mucho más asombra el derrotero que llevó al presidente Mauricio Macri, de asegurar que lloverían las inversiones, a esta dramática realidad en la que una gran parte de la sociedad pugna por “ligar” al menos una porción de alguna comida.

Valga la redundancia. El actual mandatario estaba convencido de que gran cantidad de los dólares que los argentinos atesoran “en el colchón” se iban a volcar al mercado, tanto financiero como productivo, por el solo hecho de que él se sentara en el sillón de Rivadavia.

Por eso es muy fuerte ver numerosa cantidad de entrevistas previas a su asunción el 10 de diciembre de 2015. Con optimismo y hasta un dejo de excesiva confianza (en el barrio le dirían “canchereada”), en esas notas el ex jefe de gobierno porteño aseguraba que la inflación era “lo más sencillo de resolver”, que el cepo “lo saco al otro día de asumir la presidencia”, y que “en mi gobierno, los trabajadores no pagarán impuesto a las Ganancias”.

Tan seguro estaba, que llegó a decir: “Los dólares están y la Argentina no necesita los del mundo. Los tenemos nosotros, pero, como el gobierno nos estafa con la inf lación, la gente canutea unos dólares abajo del colchón”. Nada de eso que pregonó se cumplió. Los dólares no estuvieron ni están, vinieron del Fondo Monetario Internacional. Y el pueblo no canutea dólares ni hace plazos fijos, no discute Ganancias y en este momento ni siquiera un modelo de país. Ahora el pueblo pide comida.