Opinión

DOBLE DISCURSO

Crnel. Ab. Luis Hidalgo V.

 

El doble discurso está a la orden del día. Son varios los motivos por los cuales esta práctica se ha vuelto cada vez más evidente. Quienes más recurren a ella, son los representantes de la RC5 y algunos columnistas de determinados Medios escritos y televisivos.
El juicio político contra la exministra Inés Manzano terminó destapando, quizá sin proponérselo, un doble discurso.

Grande fue el escándalo que protagonizaron algunos periodistas y los asambleístas de la RC5 cuando la exministra no compareció personalmente ante la Comisión de Fiscalización para responder al proceso. Criticaron que estuviera representada por sus abogados, afirmando que su presencia era indelegable, mientras cuestionaban la actuación del presidente de la Comisión por permitir dicha representación.

Los abogados Rafael Oyarte e Ismael Quintana asumieron la defensa de la exfuncionaria. Ambos son juristas de reconocida trayectoria y su intervención evidenció un amplio conocimiento jurídico, al punto que desmontaron varios de los argumentos presentados por los interpelantes, dejando en evidencia su poco y mediocre conocimiento.

Mientras la exministra seguía el desarrollo de la sesión con tranquilidad, por video, los rostros de algunos interpelantes reflejaban frustración conforme sus argumentos iban perdiendo sustento durante el debate.

Un columnista que suele presentarse como experto en Derecho y otros temas, sostuvo que los abogados, en abierta complicidad con el presidente de la Comisión, habrían vulnerado la Ley Orgánica de la Función Legislativa al permitir la representación de la exministra, argumentando que su comparecencia era ineludible.

En su afán de fortalecer el Juicio Político, los legisladores de la RC5 convocaron al periodista Álvaro Espinosa, autor de un reportaje sobre Progen, con el propósito de que expusiera su versión y reforzara la acusación. Sin embargo, durante la intervención de la defensa, varios de los planteamientos quedaron por los suelos, lo que provocó visibles reacciones de ira entre los asambleístas correístas.

Paradójicamente, otro columnista del altiplano aprovechó este episodio para sostener que los periodistas no deberían participar en Juicios Políticos ni en procesos donde existan intereses políticos. No obstante, pasa por alto que existen comunicadores que, al mantener una postura abiertamente confrontacional frente al Gobierno, terminan ofreciendo un análisis parcializado, comprometiendo la independencia y la credibilidad que deberían caracterizar al periodismo independiente.

Como corolario de la petición del Juicio Político por parte de los Correístas, el Pleno decidió su archivo.

Es de ver como se han hecho eco, un Medio escrito y un canal de televisión opuestos al gobierno, luego que el expresidente Hurtado en su incontinencia verbal calificará de criptodictadura al gobierno de Noboa; se dedican a buscar opiniones de personas que tiendan a escandalizar usando la narrativa de locutores y columnistas asalariados.

Algunos Medios confunden el periodismo investigativo buscando a diario la información alarmista y temas que puedan afectar la imagen de algún Poder del Estado.

El verdadero periodismo investiga, contrasta y verifica; el activismo político, en cambio, selecciona los hechos según la conveniencia de una determinada narrativa. Allí es donde el doble discurso deja de ser una excepción y se convierte en una práctica cotidiana.