Realidades

DISEÑAR LA VIDA ES POSIBLE

Una metodología creada en Stanford fomenta en las personas la proyección de sus vidas según sus gustos y fortalezas

Preguntas como “¿qué quiero hacer cuando sea grande?”, “¿qué voy a hacer después de graduarme?” y “¿hacia dónde voy en mi vida?” son algunos cuestionamientos que el Life Design busca ayudar a resolver. Esta metodología, que fue creada en la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, considera fortalezas y preferencias de cada persona para construir una vida satisfactoria.

La clase es uno de los cursos más populares de esa universidad estadounidense. William Burnett y David K. Evans son los creadores de este concepto. “Es una guía que enseña a pensar como un diseñador para averiguar qué tipo de vida y qué carrera quieren tener y cómo alcanzar estos objetivos”, explica Evans en el portal web del curso.

La base está en el diseño porque esta actividad está encaminada a solucionar problemas. En la arquitectura, el diseño sirve para crear espacios funcionales y adecuados que satisfacen las necesidades de las personas. Lo mismo ocurre con el diseño de productos.

Gabriela Cevallos es ‘coach’ certificada en Latinoamérica en Designing Your Life y creadora del proyecto The Life Experiment en Ecuador, en el que da talleres y sesiones personalizadas. Llegó al Life Design como la mayoría de personas que se encuentran con esta alternativa, buscando un cambio y una mejora en su vida.

“Desde pequeña a mí me fue bien en el colegio, pero tal vez tenía sueños que no eran míos”. Ser gerente de recursos humanos de una empresa o trabajar para una multinacional eran algunas de sus metas.

Después de estudiar innovación social y conocer sobre el Life Design, consideró que tal vez sus sueños eran otros. “Creo que muchos estamos en este camino sintiendo que no estamos listos o que no somos lo suficientemente buenos, entonces nace esta idea de cómo hacer que el resto también descubra sus fortalezas y finalmente diseñe algo y viva de acuerdo con lo que ellos creen que es adecuado, no según lo que alguien dijo que era bueno para mí o que es el éxito para el resto”. Así nació su proyecto The Life Experiment.

El Life Design utiliza el pensamiento de diseño para encontrar soluciones a problemas de personas, como averiguar cuál es el siguiente paso en la carrera, cómo mejorar la relación con otras personas, cuando se sienten estancados o hay algún desbalance en áreas importantes de la vida de cada persona. También incorpora la psicología positiva para obtener una perspectiva más optimista.

La mayoría de personas que busca este tipo de asesoría está entre los 17 y 35 años, explica Cevallos. Muchas se cuestionan su carrera, su futuro o su vida personal.
A través de un proceso se aprende a ser más empático con uno mismo, se puede definir un punto de partida (la situación actual de cada persona), se idean alternativas, se hacen prototipos y se toman decisiones que se convierten en acciones concretas.

“Como jóvenes, muchas veces sentimos la presión de hacer lo que se espera de nosotros y podemos dejar de lado nuestros verdaderos sueños. Después de estas sesiones pude atreverme a tomar decisiones pensando en mí”, dijo Xoxitl Zambrano sobre su experiencia.

El proceso es corto. En apenas cinco sesiones (un mes y medio) las personas aprenden las herramientas y ejercicios para aplicarlos en su día a día. “No es una terapia, no es como ir al psicólogo”, aclara Cevallos. Más bien se trata de una forma de pensar, es formar un hábito de ser comprometido con uno mismo.

“Todavía es un tabú. No es común que alguien diga que quiere enfocarse en sí mismo, que quiere crecer, que quiere tiempo para sí mismo”, comenta. “Esas son cosas que tenemos que ir superando”.

También hay otras formas de obtener estas herramientas de análisis y acción. Hay cursos o talleres abiertos para grupos o sesiones en línea en los que la ‘coach’ ayuda a los estudiantes a establecer un plan de acción para los cambios que cada persona busca.

Fuente: Revista Familía