Economía

Díaz: El sector textil es una cadena productiva

Desde la industria textil y confección formal representada por AITE, mantienen el compromiso de ofertar productos de calidad, que satisfagan las necesidades en lo relativo a variedad, oportunidad y a precios competitivos.

GUAYAQUIL. Javier Díaz, presidente de la Asociación de Industriales Textiles del Ecuador (AITE), gremio que representa a unas 240 compañías entre fabricantes de hilados, tejidos y confeccionistas, manifestó, en entrevista para Telerama, que este sector considera comprensible la aplicación de salvaguardias arancelarias para los productos importados, pues con ello, afirma, el Gobierno busca evitar la salida de divisas y equilibrar la balanza de pagos.

Díaz señaló que a pesar de esto, existe la preocupación desde la parte productiva, textil y de confección, por el efecto que pueda tener en conjunto la medida que entró en vigencia a principios de marzo.

“Nosotros tenemos que ver que el sector textil es una cadena productiva que tiene una serie de actores. Están los hilanderos que fabrican hilados que sirven para tejer; están los tejedores que fabrican telas para confeccionar, y obviamente está el confeccionista”.

Según Díaz, la medida que tomó el Gobierno para éste sector aplica en un 25% para confección y el 5% para hilos y teles, en ese sentido existe una “brecha que se deja. Nosotros la consideramos antitécnica, porque se está donde bastante protección a una parte de la cadena y se la deja de alguna manera desprotegida a la otra parte”.

A sus vez, les preocupa el efecto que pueda tener sobre los ecuatorianos la medida en su conjunto, ya que podría darse una disminución en su poder adquisitivo, lo que redundaría en una contracción del consumo de los hogares. Así mismo, las posibles retaliaciones que puedan aplicar nuestros principales socios comerciales a las exportaciones ecuatorianas, y el hecho que se haya incluido algunas materias primas, insumos y maquinaria en la medida, son motivo de incertidumbre para nuestro sector.

No obstante, afirma que ningún país del mundo tiene total autonomía en su producción textil, por lo que inevitablemente los productores deben complementar su labor con algunos insumos importados, por lo que las salvaguardias terminarán generando cierto nivel de afectación en algunos aspectos de la cadena productiva textil.

“Ningún país del mundo se es autosuficiente en el sector textil, por eso nos complementamos con productos importados. En Ecuador tenemos fabricación de botones, de cierres, de elásticos, de muchas telas e hilos, y prendas de vestir, pero decir que podemos abastecer a todo el mercado es engañarnos a nosotros mismos”, recalcó.

Otra de las preocupaciones de ese sector, es el comercio ilegal puesto que la medida puede generar contrabando por lo que Díaz instó al Gobierno Nacional a establecer políticas públicas permanentes que incentiven a los empresarios a invertir en mejor tecnología para satisfacer la demanda nacional que se va a producir en estos tiempos.

Adicionalmente, reconoció que un exceso de protección en productos sensibles al comercio ilegal alienta el incremento del contrabando, la sub-declaración de importaciones, las falsas declaraciones aduaneras en cuanto a clasificación y origen, la falsificación de marcas y diseños, y la producción y venta local informal. Estas prácticas, que también provocan salida de divisas, generan distorsiones en el mercado que dificultan la competencia de los industriales formales del país. (DO/La Nación)