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Diario El Telégrafo niega posible cierre y acusa a anteriores directivos de confundir a lectores

«Ese legado, lejos de motivar su cierre, han sido acicate para buscar nuevos caminos de evolución», indica en un comunicado de prensa

Hace varios días, sin confirmación, rumores sobre un posible cierre de diario El Telégrafo, en su edición impresa, circularon en redes sociales. A través de un comunicado de prensa, el medio salió a desmentir dichas versiones, culpó a sus anteriores directivos de los problemas económicos que mantiene, y aclaró que el objetivo será el de «modernizarse y aprovechar las herramientas tecnológicas» para que sus contenidos tengan más alcance.

A continuación, exponemos íntegramente lo manifestado por El Telégrafo:

A la ciudadanía

Diario EL TELÉGRAFO considera preciso responder a las versiones sin fundamento que han circulado desde el miércoles 20 de marzo a través de redes sociales.

En ellas se dice que nuestro medio dejaría de existir por dificultades económicas resultantes del abandono de muchos suscriptores, que supuestamente no simpatizan con nuestra actual línea editorial.

Algunas cuentas anónimas, claramente identificadas con la corriente política a la que sirvieron anteriores directivos del medio, llegaron al extremo de inventar una supuesta venta de la rotativa que imprime nuestro diario.

Los problemas económicos del diario son ciertamente preocupantes, herencia de la negligente y derrochadora administración que en apenas tres años dejó a EL TELÉGRAFO, tras convertirlo en periódico de una sola tendencia política, cercano a la quiebra.

Ese legado, lejos de motivar su cierre, ha sido acicate para buscar nuevos caminos de evolución que aseguren la permanencia de un medio fundado en 1884 y convertido en 2015 en el primer diario público.

Hoy EL TELÉGRAFO encara el desafío de modernizarse y aprovechar las herramientas tecnológicas para que sus contenidos se reproduzcan a más audiencias, sobre todo a las que buscan información a través de páginas web y redes sociales.

Nunca se pensó en cerrar el diario público. La confusión, que lamentamos, se hubiera evitado si para informar se acudía a la fuente primaria. Pero sabemos que para los autores de esas versiones pesa más el afán por dañar al medio, que ya no pueden manipular.

Atentamente, la Dirección.

(JPM)

Fuente: El Telégrafo