Opinión

DIALOGO ENTRE SORDOS.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

Por más que en innumerables oportunidades el Presidente de la República siga invitando a un diálogo político nadie le hace ningún caso, por el poco interés de volver a escuchar ofertas incumplidas, que en el fondo están acompañados de los infiltrados progresistas que son los orígenes de casi todos los problemas actuales, con los únicos que todavía tiene capacidad de dialogar son con sus socios comerciales y/o industriales, sus empleados dependientes de un sueldo en su Banco y en las empresas, fundaciones o instituciones de su propiedad.

Salidas a cualquier problema común o circunstancial siempre han existido y existirán, pero el actual Presidente tiene la manera de pensar y medir las consecuencias totalmente antipolíticas con objetivos comerciales más que políticos, abriendo frentes con quién se le cruza por delante y creyéndose el dueño absoluto de la verdad.

A pesar de tener la gran ventaja que sus opositores se encuentran fragmentados, sus acólitos de Palacio no serían capaces de enfrentar, peor saber interpretar los días difíciles que se le vienen encima.

Su nuevo Premier, Henry Cucalón, se podría estar arrepintiendo de haber aceptado el reto propuesto, pero ante un jefe que no razona, lo mejor sería retirarse sin pensar que podría ser interpretado como un acto de cobardía.