Ciencia

Di no a la limpieza vaginal al vapor

De moda entre las celebrities, te alertamos de los peligros de este ritual de higiene vaginal.

EE.UU. Citamos textualmente: “Te sientas en lo que es esencialmente un minitrono, y una combinación de infrarrojos y vapor de artemisa limpia tu útero, y lo demás. Si estás en Los Ángeles tienes que hacértelo”. Con estas palabras la actriz Gwyneth Paltrow animaba a todas sus seguidoras a someterse a una polémica práctica que solo nos despierta preguntas: la limpieza vaginal al vapor. ¿Tiene efectos medicinales (ginecológicamente hablando) la artemisa? ¿”Consumirla” de esta manera es mejor que hacerlo de la forma tradicional (bebiendo la infusión)? ¿Tiene beneficios médicos esta práctica? ¿E higiénicos?

Hablamos con José Luis Neyro, Licenciado y Doctor en Medicina y Cirugía. Especialista en Ginecología y Obstetricia.

El útero no necesita limpieza

“Para empezar, el útero de las mujeres no necesita ‘ser limpiado’ como si de un carburador de un coche se tratara. De hecho, el útero recicla cada mes lo que su dueña no ha empleado por no haberse quedado embarazada. No se precisa ‘otra limpieza’, porque no está sucio”, prioriza el doctor. “No solo no es necesario, sino que es contraproducente con la vagina; terminaríamos por dañar la microbita vaginal que es la que garantiza la disminución de infecciones en la mujer”.

“La vagina es un órgano con un ecosistema biológico en equilibrio que puede verse alterado por lavados continuos que ocasionan cambios en el pH, a su vez, expresión de cambios en las bacterias que viven en la vagina. No les moleste usted…”, continúa Neyro. ¿Qué riesgos hay tras esta práctica? “El más importante, tras la alteración de la microbita, la colonización de la vagina por bacterias extrañas y hongos; esto es, la aparición de vaginitis y su perpetuación en el tiempo con la reaparición de la típica sintomatología de picores, flujo aumentado, dolor e, incluso, mal olor. En cuanto a los beneficios, no veo ninguno para la mujer. A excepción de la recaudación económica de los centros donde se hagan estos tratamientos tan sui generis”, alerta el experto.

Tampoco cura nada

Aunque algunos centros prometen bondades medicinales con este tipo de lavados (dicen que protege de úlceras y tumores), Neyro lo cuestiona. “No hay ningún estudio serio, bien desarrollado, que aporte evidencias sobre esto. Comprendo que lo ‘detox’ o el uso de términos como ‘natural’ sean argumentos potentes en el marketing, pero las lectoras de Cosmopolitan son lo suficientemente inteligentes como para distinguir lo que tiene apoyo científico de lo que solo esconde argumentos comerciales”, concluye.

El ABC de tu higiene íntima

– Una vez al día: el déficit o el exceso puede provocar un desequilibrio de la flora de la zona íntima. Con una vez al día basta, a no ser que tengas situaciones especiales (menstruación o relaciones sexuales con lubricantes).

– Elige bien el jabón. Aunque tenga el mejor olor del mundo, si no tiene pH neutro (respeta la acidez natural de la zona íntima) no sirve. Además, lo mejor es lavarte sin esponja ni guantes y es importante secarte bien al terminar.

– Salvaslip, los justos. Su uso diario no está recomendado por los expertos ya que impide la transpiración y puede alterar el pH de tu vagina. Tampoco abuses de la ropa excesivamente ajustada y usa ropa interior de algodón.

– Toallitas especiales. Han revolucionado el mercado, pero no todo vale. Nunca debes utilizar una toallita normal (de manos, cuerpo o cara) para lavarte tu zona genital. Tienen colonia que pueden desequilibrar tu pH. (Internet/La Nación)