Internacional

Detenido otro ex ministro de Hacienda de Lula, el segundo en cinco días

La policía detuvo a Antonio Palocci por su supuesta vinculación con el esquema de sobornos en la empresa semiestatal Petrobras

BRASIL. Brasil atraviesa su peor recesión en un siglo. Y, casualidad o no, los dos ministros que dirigieron su economía 12 años consecutivos, durante todo el Gobierno deLuiz Inácio Lula da Silva y el primer mandato de Dilma Rousseff, han sido presos en menos de una semana por su presunta relación con el mayor escándalo de corrupción de los últimos tiempos en el país.

Si el pasado jueves le tocó al ex ministro Guido Mantega, arrestado durante unas horas bajo sospecha de financiación irregular de campaña, este lunes fue el turno de su predecesor, Antonio Palocci. La Policía Federal lo detuvo a primera hora de la mañana en São Paulo, en una nueva fase de la Operación Lava Jato, por su supuesta vinculación con el esquema de sobornos en la empresa semiestatal Petrobras.

Palocci y Mantega ejercieron como influyentes ministros de Hacienda durante buena parte de los Gobiernos del Partido de los Trabajadores. El primero ocupó el cargo desde la investidura de Lula en 2003 hasta poco después de su reelección, en 2006. Su sucesor tomó el relevo hasta finales de 2014, cuando Dilma, tras vencer por segunda vez en las urnas, decidió dar un giro a su política económica con un ministro de corte más liberal, Joaquim Levy.

En el caso de Palocci, su carrera siempre ha estado acompañada por las sospechas. Fue ministro en dos ocasiones, primero de Hacienda y después de la Casa Civil, equivalente a un jefe de Gabinete, y en ambos casos se vio obligado a renunciar entre acusaciones de corrupción y enriquecimiento ilícito.

Esta vez, los investigadores tienen indicios de que Palocci utilizó su poder en el Ejecutivo para favorecer a Odebrecht, el mayor grupo de construcción de Brasil e investigado en el gigantesco escándalo. En concreto, el ex ministro de Lula y Dilma presuntamente actuó para que la empresa consiguiera beneficios fiscales y ventajas en procesos de licitación de Petrobras, entre otras irregularidades.

Mencionado con el apodo de ‘italiano’ en las listas de sobornos de Odebrecht, Palocci también se convirtió en uno de los hombres más próximos de Dilmadurante su primera campaña presidencial en 2010. Tanto que la candidata llegó a referirse a él y a otros dos colaboradores como “los tres cerditos”, en referencia al sobrepeso y las mejillas sonrosadas que tenían en común.

Con Palocci detenido y otro de esos consejeros fallecido hace un año, en el círculo más próximo de la ex presidenta queda apenas José Eduardo Cardozo, ministro de Justicia hasta la recta final de su Gobierno y fiel abogado defensor durante el largo proceso de impeachment (o impugnación) en el Congreso.

Los arrestos de Mantega -ya revocado por un juez- y de Palocci se producen en el momento más delicado de la historia de la izquierda brasileña. Tras su expulsión del Palacio de Planalto y en medio de un intenso cerco judicial sobre Lula, elPartido de los Trabajadores (PT) afronta este domingo las elecciones municipales con las expectativas por los suelos.

En São Paulo, la mayor ciudad de Brasil y de todo el hemisferio sur, los sondeos de intención de voto dibujan un panorama sombrío para Fernando Haddad, alcalde del PT y elegido en 2012 tras una intensa campaña de Lula. Según la encuesta más reciente del instituto Datafolha, sólo un 10% del electorado pretende votar a Haddad, lejos del 20-25% de sus tres principales adversarios. (El Mundo/La Nación)