Internacional

Desesperados por cemento, residentes de Gaza enfrentan invierno en las ruinas

Cerca de  18.000 edificios totalmente destruidos y unos 50.000 parcialmente destruidos, dijo el ministro.

GAZA. Tres meses después de la guerra en Gaza, Sadeeqa Naseer aún vive en un sitio bombardeado. Los ataques aéreos convirtieron en escombros los dos pisos superiores del edificio de tres plantas en la Franja de Gaza.

Unas 35 personas viven en la planta baja, donde los agujeros en las paredes causados por el fuego de los tanques han sido cubiertos con chapas o telas que hacen poco para evitar el viento frío y la lluvia del cercano invierno boreal en el pueblo de Beit Hanoun.

Alguien se las ingenió para tender un cable eléctrico desde un edificio cercano, que suministra suficiente energía para mantener un refrigerador y una lámpara durante la noche. Pero no hay cemento para reconstruir y nadie puede conseguir un bulldozer para quitar los escombros.

Desde la guerra desatada en julio y agosto entre Israel y los islamistas de Hamas que gobiernan Gaza, en la que más de 2.100 palestinos y 70 israelíes murieron, casi ningún progreso se ha logrado para reconstruir el destruido territorio, pese a que donantes prometieron 5.000 millones de dólares.

Israel controla estrictamente la importación de materiales de construcción y equipamiento a Gaza, argumentando que de lo contrario podría ser usado para reconstruir túneles usados por milicianos de Hamas que controlan la franja para realizar ataques.

Autoridades palestinas y críticos de la política de Israel dicen que se ha hecho imposible la reconstrucción, lo que ha dejado a 40.000 personas de los 1,8 millones de residentes en refugios temporales y a miles más enfrentando al invierno en ruinas apenas habitables.

“El cemento y la arcilla están reguladas como si fueran armas nucleares”, dijo Sari Bashi, cofundador de Gisha, una organización israelí que supervisa el acceso a Gaza y afirmó que apenas una pequeña parte del cemento que se necesita para cubrir la demanda llega a la Franja.

Un funcionario del Gobierno israelí dijo que su país estaba dispuesto a ayudar de alguna manera para que avanzara rápidamente la reconstrucción de Gaza, pero también quería asegurarse que Hamas no estuviera reconstruyendo su infraestructura militante. (Reuters/ La Nación)