DESDE LA CAMA DE UN HOSPITAL
Ermel Aguirre/Guayaquil
Por los golpes duros que a veces nos da la vida, me refugié de la mano del Divino Señor en una sala de una protectora institución, para solventar falencias en mi salud, debido a un maligno e invisible síntoma.
En el blanco cobijo de una frazada observé el logotipo de aquella noble y compadecida institución: un caballero medieval con lanza, montando en su caballo sobre un peligroso dragón; con la “metáfora” del logotipo me animé a investigar para aplacar el ocio de una larga espera.
LOGOTIPO DE SOLCA
De acuerdo con el logotipo adjunto, San Jorge es el santo patrono de SOLCA y en él está el soldado montado en el caballo para atacar al dragón, cuya imagen personifica la lucha contra el cáncer.
El dragón atacado por San Jorge, montado en su caballo, es la representación visual en el logotipo de la institución; la fecha en honor a San Jorge es el 23 de abril, día en que se celebra su festividad.
Hay una leyenda del dragón que simboliza el paganismo, pero a veces también el invierno.
La leyenda de San Jorge y el dragón es una historia clásica donde un valiente caballero derrota a una fiera bestia para salvar a una princesa y liberar a una aldea de sus extorsiones.
La leyenda cuenta que un feroz dragón aterrorizaba la ciudad de Silene (actual Libia), exigiendo tributos de comida y, finalmente, sacrificios humanos.
Cuando le tocó el turno a la princesa, el caballero Jorge apareció montado en su caballo, hirió al dragón con su lanza y lo sometió para salvarla.
Posteriormente, el dragón fue domesticado y paseado por la ciudad, lo que llevó a los aldeanos a convertirse al cristianismo.
Hay la creencia de que San Jorge protege contra las adversidades, las enfermedades, los ataques del demonio, el mal de ojo y las serpientes venenosas; como el legendario santo guerrero que derrotó al dragón, es invocado para obtener fortaleza ante la injusticia, el peligro, las envidias y los enemigos.
La historia de San Jorge y el dragón cuenta la leyenda de que cabalgó hasta Silene (la actual Libia) para liberar a la ciudad de un dragón que tenía predilección por los humanos; pero esta historia es posterior a la del verdadero Jorge por varios siglos. Se conservan imágenes de Jorge y el dragón del siglo IX, aproximadamente 500 años después de su muerte.
