Opinión

Desconfianza en el IESS

Antonio Aguirre M.

antonioxaguirre@gmail.com

Cuando el río suena , piedras trae , decían los mayores y de hecho tenían la razón , es un hecho cierto la descapitalización del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social que ha sido utilizado  como caja chica del gobierno , con una deuda que avanza y que estaría bordeando el doble del costo del feriado bancario de 1999.

El hecho es fácilmente demostrable con la solicitud de jubilación, que en este año 28.000 personas ya desean hacer uso de su derecho constitucional garantizado por el estado, en los últimos años el promedio anual era de  5.000 personas aproximadamente.

Las compensaciones legales no podrán ser pagadas de inmediato, y se pondrán trabas y condiciones como: priorizar los casos, análisis de solicitudes, edad del  solicitante, condiciones de trabajo, condiciones de salud, fecha de la solicitud, etc. etc. Solo se pagará de inmediato las compensaciones a las persona de 70 años o más y a los afiliados diagnosticados con enfermedades catastróficas. En resumidas cuentas empezó a funcionar el » tontodromo » burocrático.

Las trabas anteriormente descritas no son suficientes y viene la peor parte que es la forma de pago, que se podrá realizar de tres maneras: en efectivo (que no existe), con bonos del estado (que están a la baja), o con acciones de empresas públicas (que por lo general están colapsadas y burocratizadas), este mecanismo es opcional.

Como si esto fuera poco agárrese de la silla, el futuro jubilado, puede negarse a recibir las acciones en lugar de su compensación, pero no puede rechazar el pago en papeles, lo único que todavía garantiza el estado es el pago de pensiones a los jubilados.

Debemos concordar que: las mentes lúcidas y los corazones ardientes tampoco están funcionando como las manos ensuciadas de petróleo.

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