Opinión

Desafío e irrespeto

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

A pesar del descontento que se percibe en el país y que está representado no sólo por la marcha indígena y el paro nacional programado para hoy, el Presidente Correa busca toda oportunidad, cualquiera sea el acto en el que esté presente, para descalificar a quienes considera son de la oposición. Los actos que se desarrollaron con motivo del homenaje al Primer Grito de la Independencia, fueron el escenario para manifestar que: “Nos falta la segunda independencia, las de las élites, en esa lucha estamos”.

En su última visita a Guayaquil, el día martes, igualmente no dejó pasar la oportunidad para volver enfilar los cañones contra todos los grupos sociales que apoyan el paro nacional que arranca hoy. Es de esperar que los acontecimientos no lleguen a mayores, pero marca con seguridad el inicio de jornadas de protestas que se continuarán dando a lo largo y ancho del país buscando rectificaciones

Los diálogos propuestos se desvanecen y quedan más en una maniobra política que trata de aplacar la disconformidad de un alto porcentaje del pueblo ecuatoriano. Si bien es cierto que se ha cedido en algunos puntos que no tienen mayor trascendencia, los de mayor demanda como son: el retiro de las Leyes de la Herencia y la Plusvalía; la reelección indefinida; el 40% de los aportes al IESS; el retiro de los fondos de Cesantía de los maestros, etc., aparentemente se mantendrán y la posición será intransigente.

La posición desafiante del Ejecutivo y de todas sus huestes reunidas en la Asamblea Nacional, no tienen una explicación coherente con el diálogo que tanto pregona. Parece que en el fondo se busca dividir más al país y enfrentar a los ecuatorianos entre sí.

El irrespeto a ciertas esferas ya es algo que no debería de sorprendernos en el gobierno de la Revolución Ciudadana. Múltiples escenarios han sido testigos de homenajes a guerrilleros, facinerosos y líderes de otros países, cuya reputación es por lo menos dudosa.

En un video de los tantos que se han generado y se generan, por el descontento hacia el gobierno y a algunos de sus funcionarios, se pudo observar, como el salón principal de la Gobernación, el de Los Libertadores, se convirtió en una pista de baile donde las autoridades Provinciales, miembros de la CTE, junto con el Presidente Correa practicaban el trencito sin respeto alguno, sin considerar que en dicho escenario se han desarrollado gestas históricas para nuestra ciudad a lo largo de los años.

Si se quería realizar una despedida a la CTE y a sus principales miembros, podrían haberlo efectuado en el edificio de la institución o en algún cuartel acondicionado para ello, de esa forma participaba inclusive la tropa, pero no en el Salón de Los Libertadores. Un irrespeto más a Guayaquil.

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