Opinión

DEMOCRACIA CORRUPTA

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil
antonioxaguirre@gmail.com

 

Con profunda decepción y, más que todo pena por las futuras generaciones que tendrán que subsistir en un país corrupto hasta en sus entrañas.

El poder Ejecutivo, en muy poco tiempo, está en el peor momento de los últimos veinte años y la corrupción que pronosticamos desde hace unos tres meses recién están saliendo a la luz pública, pero con sorpresas mayores.

El poder Legislativo se ha convertido en una pestilente letrina, llena de la inmundicia política y ambiciones personales de los capos de turno.

El poder Judicial huele a estiércol por la incontrolable prostitución judicial que comercia al mejor postor, los fallos judiciales.

Las instancias de controles están siempre a disposición de la delincuencia organizada, constantemente beneficiando los intereses de bastardos enloquecidos y entontecidos por el vil metal.

Las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y parte del Clero también, pero en menor escala están sumergidos en algunos pocos casos turbios conocidos hasta ahora.

La Constitución con sus reformas está hecha a la medida de los intereses Revolucionarios Progresistas, pero tenemos un poder Ejecutivo incapaz que camina para atrás como el cangrejo, abriendo pasos a los indeseables que no tardarían en ingresar al país por todas las fronteras disponibles.