Opinión

Del Solar: demasiada arrogancia

Autor: Luis Garcia Miró Elguera /Perù.

El centro medular del raciocinio del primer ministro Salvador del Solar sobre la crisis actual que ensombrece al Perú es que la culpa de todo es culpa de “todos”. Vale decir, es culpa de nadie. Exactamente lo mismo que días antes había dicho el presidente Martín Vizcarra al referirse a los 17 peruanos muertos por la informalidad, víctimas del incendio que produjo la explosión de un ómnibus que recogía pasajeros en un espacio habilitado por el Ministerio de Transportes –durante su gobierno– aunque prohibido por el municipio de Comas porque atentaba contra la seguridad ciudadana. Ambas tesis bizantinas resultan tan ridículas como atentatorias contra la búsqueda de cualquier solución. Porque inculpan a “todos”, mientras exculpan a los verdaderos causantes.

Ayer en su mensaje al Congreso Del Solar responsabilizó “a todos” de lo que acontece en Las Bambas (Apurímac), así como en Moquegua, Arequipa, Cusco, Puno, etc. “Es el resultado de que durante dos siglos de República hemos sido incapaces de resolver nuestra gobernabilidad”. Por favor, no traslade a terceros la culpa del caos sociopolítico que ha ensamblado el gobierno que usted representaba ayer en el Parlamento, señor Del Solar. El régimen Kuczynski-Vizcarra –dicho sea de paso, el actual primer ministro de la gestión Vizcarra fue ministro del expresidente Kuczynski– engendró este malestar en las comunidades del Perú altoandino al en-ga-ñar a sus pobladores prometiéndoles utopías que ni siquiera comenzó a construir. Ahí está el sistemático incumplimiento en levantar escuelas, postas médicas, comisarías, etc., en cada una de dichas localidades ubicadas a lo largo del corredor minero que une

Las Bambas con el puerto Matarani. ¡Ni siquiera existen proyectos técnicos al respecto! Y ya pasaron casi tres años desde que Vizcarra se ofreció a ejecutar estas obras, tan urgentes para aquellos ciudadanos. De modo que no “todos” somos responsables de semejante engaño, premier Del Solar. La mentira y/o la tontería de una plancha presidencial –elegida por mucho menos de la mitad de la población nacional– no hace culpables “a todos” de lo que hagan o no esas autoridades. Hay que dejar de ver la paja en el ojo ajeno, primer ministro, cuando tiene usted tremenda viga en el propio.

Del Solar fue más allá. En tono prosopopéyico advirtió que la confianza en los partidos y las autoridades “está en crisis”. Pero, ministro, usted ha servido tanto al arquitecto como al constructor de la estrategia de demolición de los partidos peruanos. ¿O acaso ignora que PPK inauguró su gestión prometiendo “robarle unos treinta legisladores” a la bancada fujimorista”? ¿Tampoco recuerda que PPK resquebrajó a Fuerza Popular metiéndole cizaña con el indulto a Alberto Fujimori y la cantaleta del fujiaprismo, dando como resultado que el pueblo dejara de confiar en los únicos partidos organizados que tenía el país: Apra y Fuerza Popular? ¿Asimismo olvida que permanentemente su jefe actual se dedica a desprestigiar a ambas agrupaciones políticas? ¿Quién entonces es culpable de la desconfianza en los partidos? ¿”Todos”, como afirma usted, o su propio gobierno? Tanta arrogancia dice mucho de lo que sería la gestión Del Solar.