Opinión

Del discurso a la resistencia.

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Es una verdadera tragedia y una especie de maldición, que nuestra clase política por mezquinos y bastardos intereses, se identifiquen como farsantes, hipócritas, corruptos e ineptos…

Los recientes acuerdos bajo mesa para aprobar la ley de reactivación económica, cuya intención es un caballo de Troya, para generar impuestos, crear más recursos al fisco, castigar a la clase media, reducir el monto deducible máximo como gasto, para el impuesto a la renta de $14.000 a $5.000, castigar a personas naturales por sus patrimonios, aunque por la pandemia y estúpidas decisiones de gobiernos anteriores, estén sin liquidez y prácticamente quebrados, resultan en la práctica viniendo de un banquero, una inaceptable actitud, que transgrede toda su oferta electoral y se desnuda como un bacalao rojo, aunque venga disfrazado…

Y este bacalao banquero, vestido con trajes de $3.000, caprichos como el de decorar a su gusto los salones y dormitorios de la residencia de Carondelet, que dona su sueldo como un perfecto y desinteresado “mecenas”, que creo fundaciones para adoctrinar a jóvenes con méritos y posibilidades de éxitos en su camaleónica ideología y estilo de vida, que compró a Hurtado y su séquito para que le dé a su entorno, la visión y apariencia intelectual y pergaminos que se pueden comprar, estafando a todos, al mejor estilo de los sociolistos del siglo 21, comprobando porqué la revelación de una Santa, se cumplirá inexorablemente, hasta producir nuestra desaparición…

Y se cumplirá, porque no reaccionamos y salimos a protestar y resistir a todos estos farsantes, que, por su vanidad y codicia, nos agobian, asaltan, y explotan, usando siempre como pretexto, discursos populistas y demagogos, enarbolando la bandera de los oprimidos, los pobres, los desnutridos, la indefensión, la violencia, la inequidad, ah y la cantadilla del imperio…

Han sido suficientes apenas seis meses, para que se saquen las caretas y nos vuelvan a engañar, y ahora resulta una necesidad urgente, que los enemigos de nuestros enemigos se vuelvan nuestros aliados y amigos, y juntos derrocar al bacalao junto a sus socios y amigos tapiñados, mandarlos al tacho de la basura, recuperar lo robado, y hacerlos probar de su propia medicina, despojándoles de todas sus riquezas, lujos y extravagancias…

Nos engañastes y debo reconocer como diría ese otro gran cínico llorón: “YO NO SABIA” Y AHORA? convocar a aquellos que todavía tienen credibilidad y al pueblo, para exigir la renuncia del camaleón, por farsante, inepto y socio del prófugo sentenciando, es la única opción, porque no puede haber perdón ni olvido con quiénes engañan y traicionan a sus electores…

Que no se utilice al ejército de troles y esbirros, para vociferar que fue elegido por cuatros años, porqué cuando lo elegimos era otro el que se presentaba ante nosotros, disfrazado de guerrero y de justo, de luchador de los corruptos y de los Correistas, jamás como socios y compadres, que respetaría a las instituciones, garantizaría la seguridad, la vida, la familia, el gobierno del encuentro y otro Ecuador posible… Resultando todo aquello una gran farsa, una gran metida de brazo, porqué el dedo es un aperitivo para estos los degenerados de siempre…

Te conozco bacalao, aunque vengas disfrazado, ya que chu…

Semper Fi.