Opinión

DEJEN GOBERNAR AL PRESIDENTE NOBOA.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

El presidente de la República en nuestro país y en cualquier parte del mundo tiene la libertad de expresarse de acuerdo con las circunstancias que se le presentan, más que todo en el difícil e indescifrable arte de gobernar un país corrupto y convulsionado, producto de un parlanchín que nos gobernó desde comienzos del Siglo XXI durante una década.

El hecho de haber aceptado la renuncia de sus funciones al ex Secretario de Comunicación, Roberto Izurueta, en nada cambiará la costumbre del presidente Noboa de ser corto, preciso y hasta lacónico cuando expresa algo sobre cualquier problema de índole nacional o internacional.

Como se presentan las críticas de algunos distinguidos miembros de la Prensa Nacional parecería que estuvieran esperando, hasta con absurda morbosidad, los ataques en las tediosas e inútiles sabatinas que hacía el demente innombrable prófugo de la justicia.

El próximo personaje de la Prensa Nacional, sea quién sea que remplace al anterior Secretario de Nacional de Comunicación de la presidencia de la República, en nada cambiará la costumbre del presidente Daniel Noboa de expresarse con su manera acostumbrada.

Prohibido olvidar que quién menos habla tiene menos oportunidades de equivocarse.