Opinión

Dejen de discutir sobre el cambio climático

Diario El Nuevo Herald de Miami

No debería ser controversial decir que es necesario encarar el cambio del clima y prepararse para el mundo que dejaremos a nuestros hijos y nietos. Pero esa simple noción provoca predecibles reacciones partidistas cada vez que se aborda el tema. Experimentar una temporada de huracanes con tormentas más poderosas de las que muchos han visto en sus vidas subraya la realidad de esas controversias.

El presentador radial conservador Rush Limbaugh dijo a millones de sus oyentes que los medios estaban exagerando la cobertura del huracán Irma porque querían “adelantar su agenda del cambio climático”. Limbaugh no tardó en irse de su casa en la Florida, como otros millones de personas, para ponerse a salvo del huracán que se aproximaba.

Mientras los residentes de Houston sufrían las inundaciones causadas por el huracán Harvey, un profesor de sociología de la Universidad de Tampa dijo en Twitter que esperaba que las penurias ayudaran a los residentes de Texas a darse cuenta de que el Partido Republicano no se preocupa por ellos. El profesor dijo que se refería al rechazo del GOP hacia la ciencia del clima.

Ya no hay un verdadero debate científico sobre la realidad del cambio climático o sobre la forma en que los seres humanos han contribuido a ese cambio, sobre todo debido al frecuente uso de combustibles fósiles que ocurre desde hace décadas en el mundo desarrollado. Eso no quiere decir que los científicos sean profetas, sino que la ciencia ha detectado una probabilidad importante de que los eventos climáticos extremos tendrán un impacto creciente en nuestro modo de vida. Imagine, por ejemplo, cómo se afectaría la vida en la Florida si la economía de un centro turístico popular como Miami Beach es socavada por eventos climáticos extremos e impredecibles.

El cambio climático no es un invento de los chinos, como el presidente Donald Trump dijo una vez, aunque más tarde afirmó que lo había dicho en broma. Irma se convirtió en el ciclón más poderoso que se haya registrado en el Atlántico y se mantuvo como un huracán de Categoría 5 por más tiempo que cualquier otro. Es posible que los daños que dejó Harvey marquen un récord en Estados Unidos, o tal vez la destrucción causada por Irma. Las inundaciones que antes ocurrían cada 100 o cada 500 años ahora suceden con creciente frecuencia.

Y aunque es imposible decir con certeza que un desastre específico fue causado por el cambio climático, The Economist señaló recientemente que la cantidad de desastres naturales en todo el mundo –como incendios forestales, sequías y deslizamientos de tierra– ha aumentado cuatro veces desde 1970, incluida la temporada de los monzones en el Sur de Asia que mató a más de 1,200 personas mientras nos concentrábamos en los huracanes que azotaban a Estados Unidos.

La revista también encontró algo alentador, que el saldo general de muertes de esos desastres ha estado bajando debido a los esfuerzos de prevención y a las normas de diseño y construcción de casas y edificios para resistir los desastres. Eso significa que tenemos la capacidad de hacer ajustes, pero solo si dejamos de perder el tiempo en discusiones partidistas que nos ponen a todos en peligro.

Las opiniones vertidas en el medio son de responsabilidad del autor.