Opinión

Decadencia…

Dr. Jorge Norero González / Guayaquil

El debate entre el Presidente Biden y el ex presidente Trump fue la evidencia de una terrible situación de agotamiento que atraviesa Estados Unidos de Norteamérica.

Mirar lo superficial del debate, distraídos por acusaciones personales, fue un insulto y falta de total respeto a los ciudadanos de esa gran nación, quienes atraviesan una terrible situación de decadencia, declinación y total incertidumbre.

Escucharlos debatir sobre cómo despilfarran los impuestos de los ciudadanos en fomentar y mantener guerras, como si se tratara de juegos de niños irresponsables, fue desde mi percepción un bofetón a la esencia misma de la humanidad. Jugar con vidas y el sufrimiento es inaceptable e injustificable cuando se tiene el poder económico y militar para impedir genocidios, hambrunas y demasiada miseria. Evidentemente, esto pone de relieve problemas existenciales, injusticias y demasiado egoísmo.

Estados Unidos, dada la estructura y dinámica de las relaciones internacionales, no puede perder el control de los hilos del poder, pero requiere con urgencia nuevos liderazgos que le permitan actuar en función de la racionalidad, la paz y la seguridad mundial.

Que el hombre sea el lobo del hombre siempre será la marca que nos distinga por el resto de nuestra existencia. Solo los llamados a formar parte del circuito de iluminados y sabios del universo podrán, a tiempo, impedir que se consuma el holocausto y el Armagedón. Por la naturaleza de quienes conducen las grandes potencias, cada vez nos acercamos más a lo irremediable.

La esperanza es lo último que podríamos perder, y el intento de toma del Capitolio hace casi cuatro años es un episodio que nos debe recordar que los pueblos, incluso en las naciones más poderosas y desarrolladas, pueden crear estallidos incontenibles que pueden arrasar con todos los símbolos de progreso y civilización.

Ruego por la paz y seguridad de nuestro mundo. Ojalá surja una nueva figura que pueda conducir esa gran nación, y quizás esa figura podría ser la vicepresidenta Kamala Harris, lo que podría calmar momentáneamente las alarmas y contener la caída al abismo infernal…

Semper Fi.