Opinión

Debemos exigir todos una Fuerza Pública eficiente, profesional, libre de corrupción y subordinada al Poder Civil.

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

 

Vivimos quizás uno de los peores episodios oscuros y fragmentados, que causan serios estragos al interior de las instituciones armadas y policiales, producto del acoso y filtración del narcoterrorismo, y de las influencias de tendencias ideológicas políticas, que han erosionado peligrosamente sus estructuras, disciplina, cumplimiento de misiones, provocando como resultados, graves fracturas a la SEGURIDAD NACIONAL: DEFENSA INTERNA Y EXTERNA.

Y era lógico que esta situación se dé, luego de años de debilitar y promover el fraccionamiento, lucha de clases, ruptura de la cadena de mandos, irrespeto a las jerarquías, adoctrinamiento ideológico tóxico, hechos deliberadamente producidos por parte del contaminante y perverso socialismo del siglo 21, que hoy celebra como trofeo la destrucción INSTITUCIONAL de la Policía Nacional y posiblemente también lo harán con las Fuerzas Armadas, si se sigue permitiendo la cantaleta de que las FFAA. no sirven para nada, que esos recursos que se gastan en mantener una institución que solo sirve para desfilar, podríamos emplearlos en educación, salud, viviendas.

Hay toda una estrategia perversa, debidamente planificada, apoyada en políticos, intelectuales, periodistas, con el propósito malévolo de sembrar en el criterio colectivo, un repudio, odio y hasta desprecio en contra de los miembros de Fuerzas Armadas, Policías y contra todos los elementos uniformados que coadyuven en la lucha contra la corrupción, garanticen el orden, la paz y el bienestar.

El caos y la anarquía son parte de las acciones para crear este estado de inseguridad, desorden y debilitamiento de la democracia como sistema de gobierno. Por aquello estar listos y unidos para rechazar los paros, movilizaciones y los intentos golpistas de organizaciones de resentidos sociales y de terroristas profesionales, es un deber ineludible de parte del Gobierno y de todas las instituciones creadas para administrar justicia, garantizar el orden y la convivencia pacífica, y de nosotros el pueblo que queremos orden, paz y progreso.

Ante esto es fundamental, la conformación de una comisión interinstitucional de elementos que con conocimientos profundos en Seguridad Nacional, Estrategia, Ciencias políticas, administración pública, Constitución, leyes y reglamentos, pero con verdadera pasión y lealtad a la patria, en el marco de la grave situación que vivimos, propongan al país, una reestructuración responsable y viable del modelo de Fuerza Pública que necesitamos para combatir las amenazas del narcoterrorismo y de las estructuras corruptas y mafiosas, que luchan por seguir con el control y las riendas de todos aquellos que cayeron bajo sus redes y dominio.

Una golondrina no hace verano, si el capitán Zapata, por iniciativa propia o por exigencia del presidente no conforma ese equipo, que lo ayude en su gestión para alcanzar los cambios urgentes que necesitamos, lamentablemente seguiremos de mal en peor, insisto que podríamos revivir otro 30/S, y entonces viviremos mucho más caos, anarquía y terror generalizado…

Sigo creyendo que la creación del Ministerio de Seguridad Nacional debiera fusionar al de Defensa y del Interior bajo un solo mando, con dos subsecretarias una de Policías y otra de Fuerzas Armadas, un jefe del Comando Conjunto, jefes de Estado mayor de Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Policía Nacional.

Llegó el momento de desconcentrar a la Policía Nacional, y en cada Provincia, el jefe Provincial es la máxima autoridad y responde por la seguridad y el orden, así como de las necesidades financieras, de personal, materiales, etc. que demanda su plan operacional, que lo pondrá para la aprobación del Estado Mayor y del Ministerio de Seguridad Nacional.

Hay muchas otras opciones, estrategias, planificación que se pueden debatir y aprobar, pero no hacer absolutamente nada y creer que, con el solo cambio del ministro, se podrá combatir y solucionar los graves problemas institucionales, no solo que es una grave equivocación, podría agravar la situación.

Ya veremos dijo el ciego, no hay más ciego que el que no quiere ver, y cuidado por el ojo tuerto te cortan la cabeza, la suerte está echada y está en nuestras manos….

 

Semper Fi.