Opinión

Debatiendo el futuro del Ecuador

Gonzalo Escobar Villavicencio

Gonzalo_escobar7@hotmail.com

El pasado miércoles 25 de enero se llevó a cabo el debate entre los candidatos presidenciales. A continuación expondré mis impresiones del tema, de la forma más objetiva; esto es, tomando en cuenta la calidad de sus respuestas, posiciones y discursos, al igual que contrapesándolos con su perfil, su personalidad y trasfondo. Y, ante todo, felicito y me alegra que se haya organizado dicho debate, si bien las opciones no son magníficas, al menos podemos ver nacer variedad, aunque los micrófonos fallasen (parece que contrataron al único y gran líder de la patria como sonidista).

Pero en fin, debo reconocer lo centrado, realmente bien preparado y sereno que se mostró el candidato de CREO, Guillermo Lasso. Si bien se lo quiso atacar por cuestiones personales, como los bajos salarios que da, o los despidos, pues eso es parte de ser un hombre de empresa privada, que vela por el interés económico del establecimiento; y no se le puede negar que ha creado uno exitoso.

Todas sus respuestas fueron muy buenas. Ahora, el fallido régimen en su cenit logró unos cuantos aciertos que serán innegables con el tiempo, y notarizar propuestas que busquen eliminar todo ello es contraproducente. Es verdad que el Estado ha invertido demasiado, y de paso vació las arcas para financiar tantos proyectos; está bien, y es necesario, que el nuevo gobierno de facilidad al mercado libre, y no sea un intervencionista agresivo (cualquier economía prospera lo sabe), pero salud y educación son cosas que necesitan apoyo estatal. A todo esto, considero que su posición fue muy buena, y me es igual que “no sienta al pueblo”, como se dice, pues no deja de tener ese estigma de banquero, una marca sacrílega desde los inicios de la profesión. Que tanto distan su discurso de sus intenciones, eso es lo que me intriga.

De ahí tenemos al candidato de FE, Abdalá Bucaram, bien conocido como Dalo. Y como buen sucesor, ha creado una campaña y una imagen impactante, icónica, siendo un showman, y creando su propio estilo, su propio valor, algo formidable. Es carismático, de carácter ameno con todos y agresivo hacia quien designa como adversario, pero con mucha más serenidad, algo que la gente desea ver; un verdadero rol. Sus respuestas, su discurso, muy centrados, bien estudiado, y muy directo al citar a Siglitz, diciendo que un político no puede prometer un determinado número de empleos o casas, solo una buena administración que permita llegar a los mejores resultados (parafraseo la cita). Es verdad que con un determinado plan de gobierno, se puede apuntar a cierto número, pero no con un gobierno que deberá abstenerse de intervenir por falta de presupuesto. Ahora, por muy buena presentación que sea, no deja de ser un hombre joven, que en otras circunstancias sería bueno, pero el país ahora tal vez necesita alguien más experimentado que llame a la unidad.

La revelación de la noche fue Espinel. Otro candidato joven, y muy bien preparado. Quedé bastante sorprendido por su intervención, y al igual que los dos candidatos anteriores, contestó directa y claramente con respecto a los temas que se le preguntó. No dudo que aquella noche le haya ganado muchos simpatizantes. Pero repito, tal vez muy joven e inexperto; aunque prometedor al futuro, pues se lo veía muy natural. Aunque no dejaba de repetir ataque contra este gobierno, y todos los pasados, como hace este gobierno. No todo lo que fue siempre es malo, ni todo lo viene bueno.

Por la lista PSP 3 tenemos al candidato Patricio Zuquilanda, quien ha sido diplomático, como embajador y Canciller de la República, y con muy buenos resultados en su tiempo. Es un hombre con enorme dominio de la oratoria y una gran diversidad de temas. Yo lo he tratado, por lo que me dejó… expectante durante sus intervenciones. Me parecieron un oleaje entre aciertos y desvíos. He escuchado que a varios les gustó, pero en lo personal no siento que actuó con  todo su potencial, esperaba contestaciones más directas y concretas de un hombre versado en la política y el diálogo internacional. No deja de ser una persona experimentada, y además no lleva estigmas, algo muy inusual en nuestro país.

¿A quién habría de nombrarles ahora? Bueno, Pesantes, un ex fiscal, que habló de fiscalizar, en este gobierno, famoso por la falta de fiscalización. Además se jactó de crear burocracia, y ninguna de sus respuestas respondió cosa absoluta, eran demagogia pura, y con unos toques de discurso jurídico vaguísimos; he visto terribles alumnos de Derecho improvisar mejor, y sin moverse como breakdancer. No hablemos más; espero él tampoco.

Ah! Un ex alcalde de Quito, militar… y reiterado denunciado golpista de Estado. Bueno, es  de conocimiento público los múltiples artículos y cartas publicadas por diarios, noticias, y demás informes por varios medios de comunicación. ¿La espada, el juramento, el cumpleaños, y la puñalada; se saben esa historia? O la que fue anterior, con un 31Vicepresidente, cuando apoyo a un presidente inconstitucional, o cuando apoyo otro golpe en el Feriado Bancario, esperando asumir el poder, y luego vengándose de la persona que se lo negó. Bueno, este hombre además de ser manifiesto enemigo de la democracia, era el momento para debatir lo que los demás habían dicho, pues iba lento, pero no seguro, ni directo ni claro. Me parece un hombre peligroso.

Y, finalmente, tenemos a Melisandre, la sacerdotisa roja de R’hllor, dios del fuego y la luz y… no, eso es de la saga Canción de Hielo y Fuego (la versión escrita de Juego de Tronos de HBO), me confundí. Finalmente tenemos a Cynthia Viteri, por los socialcristianos, quienes dicen ir muy bien, aunque cada elección sus votos se extinguen más. Vamos de retroceso: ni se despidió ni interactuó con los demás, y como dijo Lasso muy elegantemente, fue para hacer caja de resonancia del patrón del partido (¿Acaso busca desgastar a los demás?, pero eso ayudaría al gobierno, significaría que los rumores de cierta alianza oculta…). Sospechoso y de mal gusto, opinión muy difundida sobre esta candidatura.

Esperen, una última línea. El nuevo elegido de la gran legión revolucionaria que, tan magnífico como sus superiores, para que discursar con los demás mortales, cuando la razón es suya y no hay que cambiar; causan tanto patriotismo que dicen hasta los muertos se levantaran para votar estas próximas elecciones… pero como dicen, para hablar mal, mejor ya callo.

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