Opinión

¿De qué lado de la historia estamos nosotros y ellos dónde?

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

 

En una cadena de radio y televisión, en un monólogo melodramático, Guillermo Lasso Mendoza, presentó sus argumentos del porqué todos los que no somos enemigos de la democracia, deberíamos votar SI, a sus preguntas epidérmicas, que no resuelven los graves problemas estructurales generados por esa Constitución seudo garantista, abortiva y cómplice de los más graves delitos en contra de la vida, los recursos públicos, la libertad, justicia y seguridad.

Es evidente por ejemplo en materia de los partidos y movimientos políticos, que el verdadero problema no radica en el número y de las obligaciones que ellos deberían tener, en el reclutamiento, organización, capacitación y resultados en los procesos electorales, la raíz del problema está en el órgano rector y de control, es decir en los Consejos o Tribunales Electorales, que se dedican exclusivamente a organizar las elecciones, y que dejan a su propia suerte a los partidos y movimientos políticos, sin fiscalizar los recursos públicos que les entregan, y si cumplen con la obligación de generar cultura política, educación y capacitación a sus afiliados, y de esto todo se deja intacto.

Además, deja en el limbo, la organización del Consejo y de la Corte Electoral, hoy bajo las garras de los tres partidos con más recursos y que han generado más de algunas protestas por fraude, corrupción e incompetencia…

Reducir el número de los Asambleístas a 100 no resuelve el problema de la calidad de integrantes de esa función del Estado. Se debe exigir a quienes deseen participar como candidatos, probidad, cultura política, solvencia moral, conocimientos, madurez y lealtad a los principios y objetivos de la Nación.

Del tema de la extradición, se soslaya la génesis del problema, La Función Judicial y sus pésimos integrantes, que dejan en la impunidad y en otras ocasiones hasta entrega certificados de conducta a peligrosos delincuentes, narcotraficantes, corruptos de cuello blanco…

Sin olvidar que, en otros países, también existe corrupción y con el cuento de colaboración efectiva, testigo protegido, etcétera, dejan en la impunidad a peligrosos narcotraficantes, pero eso sí, se quedan con todo el dinero confiscado para disponerlo a su antojo, en lugar de entregarlo al país de origen para fortalecer la lucha contra el narcotráfico y corrupción, con más armamento y tecnología…

Que se quiere proteger la Pachamama y las fuentes de agua, combatir la minería ilegal, los territorios ancestrales y los parques nacionales, por supuesto que nadie podría oponerse, pero el Estado protege en serio nuestro territorio y sus recursos de los piratas o desea entregárselo en bandeja de plata a las grandes corporaciones transnacionales, ¿a cambio por supuesto de enormes comisiones y coimas?

Gastar decenas de millones de dólares sin atacar la raíz del problema y de las instituciones que los causan, es por cierto irresponsable, demagógico y una pérdida de tiempo y credibilidad.

No puedo hacer campaña por el NO, porqué sería irresponsable y cómplice, de toda esta porquería de democracia que vivimos, y que nos tienen sometidos los alcahuetes de los narcoterroristas y los mafiosos dueños del país, votar SI, no cambiará absolutamente nada, seguiremos con la misma porquería de líderes políticos y funcionarios públicos.

Sin querer parecer Contreras o fatalista, lo mejor que le podría pasar a nuestro país, es que surja desde las entrañas mismas de los guardianes del orden, la paz, la moral pública y la academia, un gobierno fuerte, con carácter, independiente, honesto, con compromiso sin miedo, y enfrente toda esta trágica realidad, meta a la cárcel a los Nebot, Saquicelas, los Torres, las Pamelas, los Pavel Muñoz, los Fander, Serrano, los Corchos Cordero, Las Espinozas, Aguiñaga, Las Pabón, los Correas, los Patiños, a los Banqueros, a los y las Alvarados, Los Pérez, Martínez, y a toda la mafia de pillos, corruptos y alcahuetes, que nos tienen jodidos…
Semper Fi.