Internacional

De la Calle dice que burocracia retrasa salida de indultados de las FARC

El jefe negociador destacó que este indulto era una decisión importante para el Gobierno y que desde el principio comunicaron a las FARC que debía realizarse cumpliendo.

BOGOTÁ. El jefe negociador del Gobierno colombiano en los diálogos de paz con las FARC, Humberto de la Calle, explicó hoy que es la burocracia la que retrasa la salida de prisión de los 30 guerrilleros indultados en noviembre y no una presunta desidia del Ejecutivo.

“No hubo ni mala voluntad, ni celebración alguna impidió el resultado querido por ambas partes, ni los funcionarios actuaron con desdén. Todo lo contrario”, aseguró De la Calle en la columna de opinión “2016, la paz más allá de los acuerdos”, publicada por la Presidencia.

El jefe negociador destacó que este indulto era “una decisión importante” para el Gobierno y que desde el principio comunicaron a las FARC que debía realizarse cumpliendo “el lleno de los requisitos legales”, por lo que se mostró contrariado ante las críticas de los subversivos.

“(El Gobierno) informó por conducto de “Iván Márquez” (alias del jefe negociador de paz de la guerrilla) sobre todos los pasos necesarios, haciendo mención, eso sí, de la necesidad de no omitir requisitos que impone la ley”, subrayó De la Calle.

Por ello consideró “absolutamente injustificada” la actitud “permanente de descalificación” de las FARC hacia los funcionarios por la demora, que ha convertido el indulto “en una arbitraria e innecesaria guerra verbal totalmente contraproducente”.

“Es la hora en que las FARC comiencen a entender y a familiarizarse con la forma cómo actúa la democracia (…) Hemos subrayado que el objetivo del diálogo (de paz) no es convencer a las FARC de que cambie de ideología. Pero sí es esencial que acoja de manera genuina la decisión de tramitar sus propósitos políticos sin armas, dentro de los ritos de la democracia”, apuntó.

Asimismo dijo ver como “un mal síntoma” que desde la guerrilla se atribuya cada paso legal a una presunta “mala fe” del Gobierno, “desidia o hasta crueldad obscena” e invitó a los subversivos a incorporarse de forma “real” a la sociedad en este año, en el que se prevé firmar la paz y poner fin a más de 50 años de conflicto armado.

Tras el receso de Navidad, los negociadores de ambas partes retomarán los diálogos el próximo miércoles en La Habana, sede de las conversaciones de paz desde que éstas se iniciaron hace más de tres años.

Su objetivo será acelerar las negociaciones sobre el desarme y desmovilización de los guerrilleros y el alto el fuego bilateral y definitivo, aspectos que configuran el último punto que resta para que se firme la paz antes del próximo 23 de marzo, fecha límite fijada por el Gobierno y las FARC. (EFE/La Nación)