Opinión

DE HISTORIA EN HISTORIA: LA PEOR PELÍCULA DE LA HISTORIA

Bridget Gibbs Andrade/ Cuenca

Esta historia empieza con Tommy Wiseau, el creador de la idea original de la cinta “The Room”. Debido a su fallido intento en entusiasmar a varias editoriales con la trama que él propuso para escribir un libro, comenzó a asistir a clases de actuación, y fue en una de esas clases que, improvisando, comenzó a gritar “Stella” (como Marlon Brando en “Un Tranvía llamado Deseo”), mientras los presentes sentían pena ajena por su actuación, burlándose.

Como no tuvo éxito intentando ser actor, pensó que si nadie en la industria del cine le daba una oportunidad, él se iba a crear una desafiando a Hollywood, escribiendo y produciendo su propia película. En el 2002, empezó el desastroso rodaje. Compró unas costosas cámaras cinematográficas en lugar de alquilarlas (como es costumbre), y como no se decidía entre el formato de 35mm y el digital, grabó con las dos cámaras al mismo tiempo, las que tenían formatos incompatibles, haciendo doblemente costosa la película. El film se llamaría “The Room”, y la trama era muy sencilla. Un hombre llamado Johnny (que sería Tommy), es traicionado por su novia, que lo engaña con su mejor amigo.

El guion era absurdo. Había temas que entraban de la nada y no se volvían a mencionar, en otras escenas daba un balón a los personajes para agregar dinamismo al diálogo. A pesar de que Wiseau escribió el guion, constantemente olvidaba los diálogos repitiendo las escenas, lo que desesperaba al resto del equipo. Por si eso fuera poco, llegaba tarde al set. Al final, se había gastado casi 6 millones de dólares. En el 2003, finalmente se estrenó The Room en Los Ángeles, pero a los 30 minutos había gente exigiendo que les devolvieran el dinero. La iban a quitar de cartelera luego de la primera semana, pero Tommy pagó para que estuviera una más y así cumplir la regla de la academia para competir por el Oscar, cosa que, obviamente, no pasó.

Un día, el cineasta Michael Rousselet vio “The Room”. Juzgó a la película como pésima, sin embargo, la recomendaba como un film para no imitar jamás. Años después, James Franco decide llevar al cine la historia detrás de la filmación de “The Room”, ganando el Globo de Oro.

Esta historia es la de un hombre que pese a la falta de talento para dirigir películas, produjo una. No se dio por vencido y cumplió su sueño, aunque no obtuvo el resultado que esperaba.