Ciencia

De celulares, bolsillos y corazones rotos

Los smartphones pueden solucionar la vida de una persona en varios aspectos, pero si se caen, se mojan o dejan de funcionar se transforman en un dolor de cabeza cuya cura es casi tan cara como un nuevo teléfono.

URUGUAY. El celular estaba en el bolsillo del pantalón y como por arte de magia cayó en el inodoro, la piscina o en un vaso. Se resbaló de una forma inexplicable y el crack contra el piso sentenció la rotura del cristal o simplemente dejó de funcionar. Son dos segundos en los que puede pasar el accidente y, una vez que ocurre, no hay vuelta atrás. Después de ese momento decisivo solo queda meter las manos en los bolsillos y pagar el arreglo; y cuanto más moderno es el celular, más cara la reparación.

En Uruguay, la mayoría de los servicios técnicos de celulares consultados por Cromo estuvieron de acuerdo en lo mismo: la pantalla es la pieza más vulnerable. Ya sea una rotura en el cristal, el display o problemas con la función táctil, las pantallas son el talón de Aquiles de los smartphones.

El problema es que las que la garantía no cubre son las roturas más comunes y los precios para arreglarlas pueden ascender a más de la mitad del costo del dispositivo nuevo.

En Estados Unidos, un país en el que el 64% de los adultos posee un smartphone –en Uruguay es el 25% de la población, según la encuestadora Radar –, las reparaciones les han costado a los usuarios $ 10.700 millones desde 2007.

Una vez que la pantalla se rompió no hay vuelta atrás. Hay casos en los que un golpecito se transforma en una rajadura en cuestión de horas y otros en los que, con el tiempo, la humedad puede hacer estragos en el display.

El costo de arreglar una pantalla rota varía con el modelo. Para un iPhone 6 puede costar entre $ 6.000 y $ 10.000, dependiendo del servicio técnico. La respuesta en este caso suele ser que hay que cambiar el módulo entero de la pantalla, no solo el cristal, y por eso el alto precio.

Con los smartphones de Samsung, la reparación de la pantalla más cara suele ser la del Galaxy Note 4, que puede rondar los $ 9.000 y $ 10.000 en servicios oficiales.

Por lo general, los más costosos son los servicios técnicos oficiales de las empresas telefónicas, que aseguran usar repuestos originales y brindan una garantía al cliente por si el arreglo falla. Para un celular de alta gama, el promedio está en los $ 7.000.

Siempre se puede recurrir a un servicio que no sea oficial y, en ese caso, el costo se reduce incluso a la mitad. A su vez, la cifra baja cuando se trata de modelos más viejos o aquellos más comunes.

Es usual también recurrir al siempre presente “conocido” de un amigo que arregla celulares y que ofrece el servicio por menos precio, pero en ese caso hay que asumir los riesgos de una posible mala praxis que empeore la situación del dispositivo ya roto.

Los tiempos de espera varían entre algunas pocas horas y dos días. Hay algunas casas de reparación que lo hacen en el día y en otras puede llevar un poco más de tiempo, todo depende de la compañía.

Otra opción es comprar la pantalla en el exterior a través de internet (con precios sensiblemente menores que en el mercado nacional) y pagar el costo de la colocación. (Internet/La Nación)