Opinión

DDHH Apoyo a jóvenes

CARLOS SAINZ MUÑOZ. Uno de los retos y preocupaciones de toda sociedad organizada y con valores que la sustenten está precisamente en el apoyo, protección a los y las jóvenes.

Con las garantías de orden constitucional de nuestra Carta Magna vigente de orientación humanista con normas de orden público social para los (as) jóvenes que tienen el derecho y el deber de ser sujetos activos del proceso de desarrollo y es una responsabilidad a nuestro nodo de ver tripartita de una corresponsabilidad compartida y solidaria del Estado la familia y sociedad crearan oportunidades para estimular su tránsito productivo hacia la vida adulta y en particular con la capacitación y el acceso a su primer empleo digno que les permitan ser útil a la sociedad y al progreso.

Uno de los retos más importantes de cualquier sociedad es garantizar a los (as) jóvenes sus DDHH sin discriminación que en texto de nuestra Constitución: “son sujetos plenos de derecho y amparen el interés superior garantizado por el estado, la familia y la sociedad aseguren con prioridad absoluta, protección integral a esos actores sociales y humanistas”. Venezuela ha ratificado la convención de la ONU de los DDHH de los niños, y adolescentes.

La OIT, la ONU ha demostrado una preocupación constantes en denunciar, analizar y combatir el desempleo de la juventud cuyo porcentaje es alarmante, que jóvenes y adolescentes no consiguen un empleo que les permita abandonar el flagelo del desempleo que se abate en forma dramática y muchos de ellos están calificados con preparación técnica que los hace acreedores a formar parte del proceso productivo. Otro de los fenómenos sociales y económicos es la denominada situación de los NINIS que son los y las jóvenes que ni estudian ni trabajan y ello afecta el desarrollo de cualquier sociedad.

Es justo reconocer la labor que ha desarrollado “El Inces Socialista” que prepara a los adolescentes en aéreas técnicas mediante los aprendices que se convertirán en trabajadores (as) especialista con alta calificación para desarrollar las garantías mencionadas y se han promulgados dos normativas como la LOTTT,(G.O. Ley para la Juventud Productiva“, Decreto de Ley para la Juventud Productiva ( G.O.N.  a esta le hemos dedicado varios modestos artículos. Para proteger la juventud es crear mecanismo financieros, órganos competentes, programas de mini créditos obligatorios con un sistema financiero nacional de proyectos y el banco de la juventud.

Es necesario que la ONU, la OIT, los Estados, las familias y la sociedad acometer una campaña que reivindique los DDHH de la juventud mediante un espacio en el aparato productivo con un empleo digno que merecen como un acto de justicia social de primera prioridad absoluta.

Autor:  Carlos  Sainz  Muñoz