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Daniel Noboa: ¿la calificación a su gestión debe ser una alerta para aplicar cambios?

La gestión del presidente Daniel Noboa no supera el 30% en tres categorías, medidas por el Centro de Investigaciones y Estudios Especializados (Ciees).

Así lo demuestra la última encuesta levantada entre el 27 y 28 de junio de 2026, con 820 casos, en Quito y Guayaquil:

Agrado: 27%.
Confianza: 24%.
Calificación: 26%.

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En junio, la calificación positiva de la gestión presidencial (muy buena + buena) se mantiene en el 26% en el consolidado (suma el 29% en Quito y 22% en Guayaquil), señala el Ciees. Frente a mayo (26%) no se observan variaciones estructurales y eso confirma la estabilidad del indicador en torno a sus niveles techo, consistentes con el 28,9% de ciudadanos identificados como «consistentes positivos», agrega el Ciees.Los consistentes positivos son los ciudadanos que perciben bien al Gobierno y la situación del país.

“Más que una pérdida adicional de apoyo, junio confirma un escenario de estancamiento. La aprobación presidencial no logra constituirse en un activo político estable, lo que mantiene el desafío de transformar resultados puntuales en confianza sostenida”, explica el Ciees.

¿Por qué Noboa mantiene la calificación de 26% en dos meses?
Tatiana Larrea, consultora política del Ciees, explica en qué consiste el problema. “La calificación es muy baja, no llega al 30% de positivos”, señala al mencionar que el hecho de que el 26% se mantenga desde mayo hasta junio “es malo porque no ha podido remontar, se ha quedado en ese mismo nivel de calificación negativa (74%)”.

Por eso refiere que no ha pasado ninguna situación que haya generado impacto en la opinión pública y pueda variar esa cifra para mejor. Un descenso de ese 26% en la calificación de la gestión de Noboa implicaría que el país esté en “graves problemas”, advierte. “Eso no es sano”.

Larrea refiere que los hechos que van sucediendo no aumentan o disminuyen un punto en la popularidad. “Son parte del ecosistema que va creando tanto el estado de ánimo como los indicadores de calificación del Gobierno”.

En junio, miedo (29%) e indignación (38%) son las emociones predominantes y eso confirma la estabilidad de un clima emocional mayoritariamente negativo, de acuerdo al Ciees.

Los principales problemas registrados son:

Inseguridad: 57%.
Economía: 22%.
Mal Gobierno / corrupción: 17%.

Larrea agrega que dentro del problema de corrupción se incluyen los escándalos, como el caso Progen. Es multicausal lo que provoca las cifras que mantiene el Gobierno, apunta.

¿Qué debería hacer Daniel Noboa para cambiar esos datos?
“Lo importante para cualquier gobierno de cualquier nivel es mejorar las cifras del estado de ánimo antes que pretender subir los niveles de popularidad o evaluación de labor”, plantea Larrea.

Explica que eso tiene un sentido: “Cuando la gente está enojada, deprimida, molesta, es más difícil que escuche. Hay que comprender por qué la gente está así, qué está sintiendo, para tratar de levantar ese estado de ánimo con algo consistente y la comunicación vuelva a ser bien recibida”.

“Y me refiero a la comunicación, no a la publicidad, no a la propaganda, sino a ese ir y venir del diálogo que tiene que existir siempre entre gobernante y ciudadanía”, agrega.

Dice que al cambiar el estado de ánimo, le será más factible al Gobierno avanzar con sus propuestas o que la ciudadanía le tenga paciencia.

El indicador de confianza también debe preocupar, según la consultora. “Más del 70% desconfía del presidente, del Gobierno. Este es un indicador que debería ser corregido lo más pronto. Es un indicador que suele romperse muchas veces por errores en comunicación o decisiones no comprendidas, mal informadas o rectificaciones que generan incertidumbre”, explica.

Pone un ejemplo, sobre los apagones: “Hubo el anuncio de no va habrá apagones y luego hubo. Este tipo de cosas son las que generalmente minan la credibilidad y afectan en este indicador de confianza”.

Por eso hace una sugerencia: “El Gobierno debería pensarlo y entender las cifras no como un ataque, sino como una alerta. Ojalá, a puertas de un proceso electoral, no prime la polarización que impida que se tome un rumbo de mejora del estado de ánimo”. Si Noboa hace cambios que impacten en estos indicadores será bueno para el Gobierno y para el país, concluye.

 

 

 

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